Fenin pone en valor el compromiso verde de la tecnología sanitaria

Fenin y gestores sanitarios reivindican la tecnología sanitaria como motor de sostenibilidad ambiental y piden más peso a la compra verde en los hospitales.

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Imagen de la jornada. FENIN

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La gerente de la Fundación Fenin, Raquel Navarro, ha puesto en valor el compromiso de la industria de tecnología sanitaria con la sostenibilidad medioambiental a lo largo de todo el ciclo de vida de sus soluciones, desde el diseño de equipos más eficientes hasta el tratamiento de los residuos que generan.

“El sector de tecnología sanitaria puede y quiere ser vertebrador de este cambio”, ha indicado Navarro durante su intervención en la jornada “Aportación de la Tecnología Sanitaria a la sostenibilidad medioambiental”, promovida por la Fundación Fenin.

Sostenibilidad en la gestión y en la asistencia

En este marco, el director gerente del Hospital Universitario Regional de Málaga, José Antonio Ortega, ha remarcado que “la sostenibilidad medioambiental no es una opción, sino una responsabilidad inherente a la gestión sanitaria pública”. “Los hospitales debemos garantizar la mejor atención posible minimizando al mismo tiempo nuestro impacto ambiental, integrando criterios ecológicos en la planificación estratégica, en la gestión de recursos y en la práctica clínica diaria”, ha afirmado.

Del mismo modo, ha incidido en que “la colaboración con la industria de tecnología sanitaria es clave para avanzar hacia modelos más eficientes y responsables. Apostar por la innovación sostenible y por una compra pública que incorpore criterios medioambientales con un peso real en la toma de decisiones es fundamental para construir un sistema sanitario preparado para los retos del presente y del futuro”.

En el primer bloque de la jornada, gerentes y jefes de servicio han abordado cómo introducir criterios de sostenibilidad medioambiental en las decisiones logísticas, de inversión y clínicas en los hospitales, manteniendo la calidad asistencial y garantizando la seguridad y necesidades de profesionales y pacientes.

Entre los modelos de gestión más sostenibles se han citado, entre otros, la puesta en marcha de planes de eficiencia energética (renovación de sistemas de climatización, instalación de placas solares, etc.) y protocolos específicos para la gestión de residuos en colaboración con empresas especializadas. En el plano asistencial se han descrito medidas ya implantadas en áreas como el laboratorio clínico y la sustitución de gases anestésicos contaminantes por opciones más sostenibles, una práctica ya conocida como “anestesia verde”.

Para afianzar la “cultura de la sostenibilidad”, los especialistas han remarcado la relevancia de una mayor implicación de los “líderes” de los centros (gerencias y direcciones), la creación de estructuras departamentales dedicadas específicamente a la sostenibilidad medioambiental y la obligatoriedad de medir y evaluar el impacto de todas las iniciativas mediante indicadores comunes entre los distintos hospitales.

El rol clave de la tecnología sanitaria

Por otro lado, el subdirector responsable del Área de Servicios y Gestión de Centros del Servicio Andaluz de Salud (SAS), Antonio Olivares, ha recalcado que la aportación de la industria resulta determinante para mejorar el desempeño ambiental de los centros sanitarios. “De ahí la necesidad de encontrar puntos de encuentro entre dirección de centros e industria para que todo ese caudal de innovación sostenible de la industria sea valorada y pueda incorporarse a los procesos asistenciales y de soporte”, ha concretado.

Según los expertos, una de las áreas con mayor potencial de colaboración entre industria y hospitales se sitúa en los procesos de incorporación de nuevas tecnologías en los centros. En particular, se ha señalado el avance hacia la estandarización de criterios medioambientales y su mayor ponderación en los pliegos de licitación, impulsando la denominada “compra verde” de tecnología sanitaria.

Los especialistas han subrayado que, aunque la sensibilidad hacia la inclusión de estos requisitos en la contratación pública ha crecido de forma notable en los últimos años, persisten diferencias y obstáculos para su aplicación real en los procedimientos de compra. “El reto no es solo incorporar estos criterios y reconocer los esfuerzos de las compañías por la innovación sostenible, sino hacerlo de manera que tengan un peso real y relevante” en la valoración final de las ofertas, concluyen.