La presidenta de la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS), María del Carmen Sacacia, ha reclamado una estrategia universal de acceso a prótesis auditivas “sin discriminar a los mayores de 26 años”, límite de edad hasta el que, por ahora, están cubiertas económicamente.
Ha defendido que es necesaria “una verdadera estrategia de salud auditiva durante toda la vida”, intervención que ha realizado este miércoles en el Congreso de los Diputados, en Madrid, durante la “Jornada de sensibilización y prevención de la pérdida de audición”, convocada por la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Audífonos (ANFIA).
Según Sacacia, hace falta “un enfoque integral que incluya prevención”, ya que actualmente se está “actuando de forma fragmentada”. Por ello, considera imprescindible “un acceso real al tratamiento” y “la cobertura de prótesis auditivas”, advirtiendo de que persisten “barreras auditivas injustificables en España”.
“Las prótesis auditivas no son un lujo, son un producto indispensable para la comunicación”, ha recalcado, insistiendo en que es “esencial” que “el Sistema Nacional de Salud (SNS) aborde la prestación en términos de universalidad”. A su juicio, “la salud auditiva requiere de diálogo entre todos los agentes implicados y el compromiso de los poderes públicos”.
La responsable de FIAPAS ha subrayado también que “los audífonos y, cuando procede, los implantes permiten mantener la conexión con el entorno” y posibilitan “participar en la vida”. En cambio, “cuando una persona no cuenta con los recursos adecuados, como audífonos e implantes, empieza a desconectarse progresivamente” y cae en un aislamiento “no elegido”.
ANFIA impulsa el Libro Blanco de la Salud Auditiva 2026
En este escenario descrito por Sacacia, ANFIA ha dado a conocer el “Libro Blanco de la Salud Auditiva 2026”, con el que pretende situar esta cuestión “por fin, al debate público” tras haber sido, “durante demasiado tiempo, la gran olvidada de las políticas del bienestar”, según ha señalado su presidenta, Sandra Salobral.
Salobral ha apuntado que se vive “un cambio de paradigma” y que “sentimos la imperiosa obligación de divulgar la importancia y concienciar sobre las graves consecuencias ante la pasividad de las primeras señales”.
Ha recordado que “la pérdida auditiva es un factor determinante en la salud integral y la calidad de vida”. En este sentido, ha remarcado que, “en la infancia”, resulta “clave en el desarrollo”; en “la etapa adulta”, condiciona “a la inserción social y laboral”; y “en la vejez”, “agrava la soledad, la dependencia y el deterioro cognitivo”.
“Cuidar la audición es proteger el cerebro y la conexión con el mundo”, ha añadido, reclamando que la salud auditiva entre “en la agenda pública”. A su entender, “la hipoacusia requiere una alianza estratégica”, dado que “el bienestar auditivo debe dejar de ser una responsabilidad individual para ser colectiva”.
En línea con la idea de que “cuidar la audición es fortalecer la cohesión social”, el asesor de políticas sociosanitarias de la consultora Political Intelligence, Santiago Cervera, ha defendido que “la salud auditiva es condición básica para la vida en común”.
Un problema poco visible que condiciona la vida diaria
Esta realidad “incide en elementos fundamentales de la personalidad y de la capacidad de integración social”, ha añadido Cervera, que ha advertido de que “sin audición, la vida cotidiana se deteriora de forma progresiva e irreversible”. Pese a ello, ha lamentado que se trate de “un problema muy poco visible”, aunque “afecta a millones de personas”.
El experto ha rechazado “el estigma” asociado a la pérdida de audición y ha explicado que el Libro Blanco pretende ofrecer “una mirada completa” y “generar ese efecto palanca, generar ese cambio”. “La audición es inequívoca condición para la igualdad”, ha afirmado, reclamando que sea “tomada como prioridad pública y responsabilidad compartida”.
Profundizando en el papel de los audífonos, la audióloga protésica y divulgadora, Raquel Llorente, ha advertido de que estos no deben acabar “en un cajón”, puesto que “un audífono bien adaptado no tiene que molestar, no tiene que doler”. En la misma línea, el vicepresidente de ANFIA, José Luis Otero, ha recalcado que estos aparatos “son un centro de comunicación para estas personas”.
“Los audífonos son efectivos”, ha resaltado el presidente de la Asociación Nacional de Audioprotesistas (ANA), Francesc Carrero, mientras que el gerente de ANFIA, Juan Menéndez-Tolosa, ha recordado que los fabricantes ofrecen “una solución a un problema” y ha pedido que exista “debate” en torno a la salud auditiva.
También ha intervenido la neurofisióloga clínica y Doctora en Neurociencias, la doctora Estela Lladó-Carbó, quien ha señalado que “la hipoacusia es la primera causa tratable de prevención del deterioro cognitivo”. Ha asegurado que existe “una evidencia científica encima de la mesa tan real y contrastada que no hacer nada sería un delito”, en referencia al uso de audífonos.
En el tramo final del acto han participado el secretario de la Comisión de Sanidad del Congreso, Rafael Belmonte, que ha remarcado la necesidad de “garantizar la salud auditiva”, y la también diputada María Sainz, quien ha agradecido la “llamada de atención” que supone el Libro Blanco.
Junto a ellos han tomado la palabra la paciente y miembro de la Asociación Infantil Oncológica de Madrid (ASIÓN), Yadyra Lucía Acosta; la presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado de la Comunidad de Madrid (FAPA Giner de los Ríos), María del Carmen Morillas; y el presidente de la Asociación Española de Audiología (AEDA), José Luis Blanco.