Hallan metabolitos de la microbiota intestinal que permitirían anticipar la demencia varios años

Científicos británicos identifican metabolitos intestinales que podrían permitir detectar la demencia muchos años antes del diagnóstico clínico.

2 minutos

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

Investigadores de la Universidad de Anglia del Este, junto con especialistas de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido), han detectado metabolitos generados por microorganismos asociados a la microbiota intestinal que podrían facilitar la identificación de la demencia muchos años antes de que se confirme mediante los métodos diagnósticos habituales.

El trabajo, difundido en la revista “Gut microbes” y sufragado en parte por Alzheimer's Research UK, aporta nuevas pruebas de que el eje intestino-cerebro desempeña un papel clave en las alteraciones iniciales de la memoria. Sus autores consideran que estos resultados podrían llegar a cambiar en el futuro la manera en que se diagnostica la demencia.

Esta patología, que afecta a 55 millones de personas en todo el planeta, “es uno de los mayores desafíos de salud pública”, tal y como ha señalado el investigador principal, David Vauzour. “Con los casos proyectados para aumentar drásticamente a medida que las poblaciones envejecen, la urgencia de una detección más temprana, un mejor apoyo y estrategias de prevención significativas nunca ha sido mayor”, ha subrayado.

En la investigación se estudiaron muestras de sangre y heces de 150 personas de 50 años o más, que abarcaban desde participantes sin problemas cognitivos hasta otros con deterioro cognitivo leve, una condición que con frecuencia precede a la demencia. También se incluyó a individuos con quejas subjetivas de memoria, que siguen obteniendo resultados normales en las pruebas cognitivas estándar pero perciben que algo “no está del todo bien”.

En el laboratorio se analizaron las muestras de sangre para cuantificar 33 metabolitos esenciales originados por la microbiota intestinal. A partir de las heces, se cartografiaron las distintas comunidades de bacterias presentes en el aparato digestivo de cada participante.

Mediante modelos computacionales avanzados y técnicas de aprendizaje automático basadas en inteligencia artificial (IA), el equipo evaluó si combinaciones concretas de estos metabolitos podían separar a las personas sanas de aquellas que ya mostraban un deterioro cognitivo incipiente.

Hallazgos clave del estudio

“Lo que descubrimos fue realmente sorprendente. Incluso en personas que apenas comenzaban a notar leves cambios en la memoria, se observaron cambios claros tanto en sus bacterias intestinales como en los metabolitos que liberan al torrente sanguíneo”, ha detallado Vauzour.

Un modelo de aprendizaje automático construido sobre solo seis de estos metabolitos (sulfato de indoxilo, colina, ácido 5-hidroxiindolacético, ácido 3-indolpropiónico, ácido quinurénico y quinurenina) fue capaz de clasificar a los participantes en los tres grupos con un 79 por ciento de precisión y de diferenciar a los adultos sanos de aquellos con deterioro cognitivo leve con más del 80 por ciento de acierto.

Los autores confían en que estos descubrimientos permitan, más adelante, desarrollar análisis de sangre sencillos y no invasivos que identifiquen a las personas con mayor probabilidad de desarrollar demencia años antes del diagnóstico clínico, tomando como referencia la presencia de los metabolitos descritos.

El estudio también resalta el potencial del microbioma intestinal como diana para preservar la función cerebral. “Si ciertas bacterias intestinales o las sustancias químicas que producen contribuyen al deterioro cognitivo temprano, los tratamientos que incluyen dieta, probióticos, terapias basadas en el microbioma o nutrición personalizada podrían formar parte algún día de las estrategias de prevención de la demencia”, ha explicado el doctor Vauzour.