Hasta un 45% de pacientes reumáticos podría padecer sarcopenia aunque se previene con fuerza y alimentación adecuada

Hasta el 45% de pacientes reumáticos puede sufrir sarcopenia, una pérdida muscular prevenible con ejercicio de fuerza y una dieta rica en proteínas y vitamina D.

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La Sociedad Española de Reumatología (SER) alerta de que hasta el 45 por ciento de las personas con patologías reumáticas podría desarrollar sarcopenia, una pérdida progresiva y generalizada de masa y función muscular que, sin embargo, puede evitarse mediante ejercicios de fuerza y una pauta nutricional apropiada.

Esta complicación "se puede prevenir y evitar a través de intervenciones basadas en ejercicio regular de fuerza/resistencia y nutrición a través de ingesta de proteínas de calidad, vitamina D y un buen control de la inflamación", ha señalado la reumatóloga del Hospital Universitario Fundación Alcorcón (Madrid), la doctora Raquel Almodóvar.

La especialista, que también coordina "Reumafit", un proyecto impulsado por la SER desde 2020 para destacar el papel del ejercicio físico en quienes sufren enfermedades reumáticas, advierte de que la sarcopenia "puede tener un gran impacto en los pacientes reumáticos, por lo que su identificación precoz y tratamiento integral contribuyen a mejorar la función muscular, reducir el riesgo de discapacidad y preservar la calidad de vida".

Este trastorno, ligado a una disminución de la masa muscular y de la capacidad física, se asocia a diversas enfermedades inflamatorias crónicas, como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico o la espondiloartritis, y aparece con mayor frecuencia en patologías como la artrosis y la osteoporosis.

Coincidiendo con la celebración, este lunes 6 de abril, del Día Mundial de la Actividad Física, Almodóvar ha recalcado que "el objetivo es revertir el círculo vicioso de inflamación, inactividad y pérdida de masa muscular mediante una estrategia multidisciplinar basada en la combinación de ejercicio regular de fuerza, una alimentación con proteínas de calidad, vitamina D y un buen control de la inflamación".

Proyecto “Reumafit” y pautas para frenar la sarcopenia

En este marco, la SER ha preparado nuevos materiales divulgativos específicos sobre sarcopenia en pacientes reumáticos dentro de "Reumafit". Estos recursos ponen de relieve cómo el ejercicio beneficia al metabolismo muscular a través de distintas vías —mecánica, hormonal, metabólica y regenerativa—, contribuyendo a incrementar tanto la fuerza como la masa muscular.

"La verdadera prevención y tratamiento de la sarcopenia debe centrarse en realizar ejercicios de fortalecimiento basados en contracciones musculares contra una resistencia externa (pesos, bandas elásticas, etc.) que se opone a la acción del músculo que se quiere fortalecer", ha detallado la reumatóloga, añadiendo que, de este modo, "se aumenta la masa muscular, se mejora la fuerza, la potencia y la resistencia a la fatiga de los músculos que se ejercitan".

Asimismo, ha subrayado que esta modalidad de entrenamiento refuerza "los tejidos cercanos (tendones, huesos, ligamentos y cartílagos)", al tiempo que repercute positivamente en el sistema cardiovascular y pulmonar, el metabolismo, la respuesta inmunitaria, el estado anímico y las capacidades cognitivas. También contribuye a prevenir caídas y reduce la mortalidad por cualquier causa, siendo suficiente dedicar entre una hora y una hora y media semanales a este tipo de ejercicio.

En el plano nutricional, "el consumo de proteínas es un macronutriente clave para la síntesis del músculo, favoreciendo la masa y la fuerza muscular", ha indicado Almodóvar. Por ello, se recomienda aumentar la ingesta de proteínas de alta calidad mediante alimentos saludables como pollo, pavo, pescado, legumbres, huevos o determinados lácteos.

Las guías actuales proponen entre uno y 1,2 gramos de proteínas por kilogramo de peso corporal al día en personas mayores, dosis que puede elevarse hasta entre 1,2 y 1,5 gramos en el contexto de una enfermedad reumatológica crónica. Además, se recuerda que el déficit de vitamina D se relaciona con debilidad muscular y mayor probabilidad de caídas y que el patrón de dieta mediterránea se ha vinculado con efectos beneficiosos sobre la función muscular.