Un grupo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha localizado una posible nueva diana terapéutica para avanzar en el desarrollo de tratamientos frente a la enfermedad de Alzheimer, centrada en intervenir sobre determinadas proteínas implicadas en la generación de placas beta amiloides.
Este estudio, difundido en la revista ‘Alzheimer's & Dementia’, ha permitido identificar la proteína PRKCG, localizada principalmente en las neuronas y relacionada con la regulación de la aparición de placas amiloides en el cerebro, uno de los rasgos biológicos más característicos de esta enfermedad neurodegenerativa.
Según ha resaltado el ISCIII, la modificación de los niveles de PRKCG puede condicionar el modo en que las proteínas amiloides se organizan en forma de fibrillas, un proceso esencial en la generación de las placas amiloides que preceden al Alzheimer.
En este marco, los responsables del trabajo detallan que las proteínas que se unen a las fibrillas de beta amiloide (AB) podrían desempeñar un papel decisivo en la formación de placas en el Alzheimer “y representan biomarcadores potenciales y objetivos terapéuticos”.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos describen que los péptidos biotinilados AB40 o AB42 se indujeron a formar fibrillas, con péptidos Scrambled como controles, y se incubaron con extractos de proteínas de Alzheimer y tejido de corteza prefrontal control.
“Los ensayos de 'pull-down' acoplados con proteómica sin etiqueta identificaron interactuadores de fibrillas”, detallan los autores, que hallaron “185 proteínas asociadas a AB40 y 874 AB42, con 78 compartidas”.
Placas beta amiloides y nuevas estrategias
A partir de estudios proteómicos y del examen de muestras de tejido cerebral, el trabajo señala que esta diana podría servir de base para el diseño de futuros fármacos contra el Alzheimer y para explorar nuevas vías terapéuticas centradas en proteínas relacionadas con la formación de placas beta amiloides.
Tal y como ha explicado el ISCIII, la patología se caracteriza por la acumulación de proteínas B-amiloides tóxicas, que se agregan y originan placas que deterioran las neuronas. No obstante, la comunidad científica está prestando cada vez más atención a otras proteínas que interactúan con estas B-amiloides y que también condicionan la formación de las placas.
Mediante técnicas avanzadas de proteómica para detectar las proteínas que se unen directamente a dos formas de B-amiloide, los péptidos AB40 y AB42, y gracias al análisis de tejido cerebral de personas con Alzheimer y de individuos sin deterioro cognitivo, el equipo del ISCIII, coordinado por Rodrigo Barderas y Ana Montero, integrantes de la Unidad Funcional de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC), elaboró un mapa detallado de las proteínas asociadas a las placas amiloides.
El proyecto se llevó a cabo en colaboración con la Unidad de Regeneración Neural de la UFIEC y con las unidades de Microscopía Óptica, Microscopía Electrónica y Proteómica de las UCCTs del ISCIII, además de la participación de investigadores clínicos del Hospital Clínico San Carlos y la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, la Fundación CIEN y la Unidad de Genómica y Proteómica del CIB-CSIC.