Javier Padilla insiste en que las 'Recomendaciones de No Hacer' sean una herramienta dinámica y viva

Javier Padilla defiende que las 'Recomendaciones de No Hacer' sean un documento dinámico y presenta un decálogo de cambios para la política sanitaria.

3 minutos

Javier Padilla subraya que las 'Recomendaciones de No Hacer' deben ser "una herramienta eminentemente dinámica" Alberto Ortega - Europa Press

Publicado

3 minutos

El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha insistido en que las conocidas como 'Recomendaciones de No Hacer' "tienen que ser un elemento y una herramienta eminentemente dinámica", por lo que defiende "reivindicar" que se trate de un documento vivo, revisable y adaptable con el paso del tiempo y al avance de la evidencia científica.

"Es una cosa que, afortunadamente, va calando en el conjunto de los profesionales y vamos avanzando hacia otros ámbitos", ha señalado, aludiendo de forma especial a "la Inteligencia Artificial (IA)" y a otros elementos que se integran en las "nuevas realidades cotidianas" de la práctica sanitaria.

Según ha explicado, esta estrategia "parte de la reflexión sobre el propio acto clínico, es decir, intenta abandonar la dependencia de lo que se ha hecho con anterioridad", ligado a esa corriente "intervencionista". Lo ha expuesto durante la clausura de la Jornada Científica GuíaSalud 'Hacia una atención centrada en el valor', organizada por este organismo del Sistema Nacional de Salud (SNS), en el que participan las 17 comunidades autónomas con el fin de reforzar la calidad de la atención sanitaria.

En su opinión, este ejercicio crítico "también reconoce la existencia de ámbitos en los cuales hay una sobreactuación desde el ámbito de la asistencia clínica y es fundamental actuar sobre ello". A la vez, "es también un recordatorio no solamente de lo que sobra, sino también de lo que no puede faltar en nuestro sistema de salud y dentro de nuestras consultas".

Ha admitido que "cuando se habla de no hacer cosas siempre suele haber voces críticas que intentan relacionar las 'Recomendaciones de No Hacer' con un cierto ámbito de la política gerencialista de recortes en términos de una visión de eficiencia", una interpretación que Padilla ha rechazado, al defender que es preciso eliminar "cosas que aportan poco para la salud". A su entender, la finalidad es también "abrazar otras cosas que aporten mucho más".

Un decálogo para orientar la acción del Ministerio

Tras defender esta estrategia, Padilla ha presentado su propio decálogo de recomendaciones en esta línea para el Ministerio de Sanidad, recordando que estas "siempre se plantean desde una perspectiva eminentemente clínica". Aun así, ha subrayado que "hay muchos elementos de la acción, tanto de gestión como incluso del ejercicio de la política pública en el ámbito de la salud, que creo que son fundamentales".

La primera pauta que ha mencionado es "no meter cosas en el cajón de manera indefinida" porque, "en muchas ocasiones, supone un desprecio a un elemento fundamental que es el coste de no hacer nada". Como ejemplo, ha citado "el plan de prevención y control integral de tabaquismo que estaba metido en un cajón" cuando el actual equipo llegó al Ministerio de Sanidad.

Además, el secretario de Estado apuesta por "no pensar que las fronteras de las políticas de salud terminan en las barreras, tanto físicas como competenciales, del Ministerio de Sanidad", resaltando "la importancia de los determinantes sociales" y la necesidad de "tejer las alianzas necesarias con los diferentes actores". A ello ha añadido la conveniencia de "no negar la interlocución a todos los afectados por una política pública".

"El cuarto punto sería no pensar que la participación es un elemento cosmético en el ámbito de las políticas públicas", ha continuado, citando como referencia el trabajo conjunto en el Anteproyecto de Ley de Organizaciones de Pacientes. Paralelamente, defiende "no tomar decisiones en función de la comodidad personal" y, por tanto, combatir el "inmovilismo institucional".

Igualmente, ha instado a "no despreciar la comunicación pública", ejemplificando su valor con la necesidad de informar para alcanzar "la confianza vacunal", y ha pedido "no descuidar la atención hacia la propia institución". A su juicio, "no confiar en las políticas y procedimientos simplemente porque siempre se ha hecho así" es esencial, algo que ha ilustrado con las modificaciones impulsadas en la Formación Sanitaria Especializada (FSE).

En la parte final de su intervención, Padilla ha recalcado que es clave "no dar un discurso distinto en función de cuáles sean las personas que van a escuchar" y, como último punto, al que ha calificado como "el más achacado a la política institucional", ha defendido "no mirar solamente a cuatro años vista", en referencia al horizonte temporal de una legislatura política.