La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha emitido un aviso sobre el riesgo de que los animales de compañía sufran efectos adversos al entrar en contacto con medicamentos hormonales tópicos en parches, geles o pomadas empleados por sus propietarios.
El organismo regulador explica que esta advertencia se ha lanzado tras recibir notificaciones de las autoridades nacionales de Suecia, Alemania, Bélgica y Finlandia, que han comunicado diversos casos asociados al contacto estrecho de las mascotas con personas tratadas con estos fármacos.
Entre los episodios confirmados se han descrito situaciones en las que perros, gatos y cobayas han presentado alteraciones vinculadas a la exposición involuntaria a medicamentos dérmicos o transdérmicos en forma de parches o pomadas aplicados sobre la piel de sus dueños.
En este escenario, la AEMPS detalla que los acontecimientos adversos comunicados se han clasificado en función del principio activo del medicamento. En el caso de preparados con estrógenos, se han observado feminización en machos, síntomas de hiperestrogenismo en perros y gatos (incluyendo ginecomastia), sintomatología de celo en animales castrados, celos persistentes y falta de desarrollo testicular, malformaciones congénitas y nacimientos prematuros.
Respecto a los tratamientos que contienen testosterona, se han descrito episodios de alopecia, agresividad, trastornos del comportamiento, camadas con pocos cachorros y ausencia de celos en hembras.
Obligación de notificar y recomendaciones de seguridad
A la vista de esta situación, la AEMPS ha reiterado que los veterinarios y otros profesionales sanitarios están obligados a comunicar cualquier sospecha de acontecimientos adversos, y ha recordado que los responsables de los animales también pueden informar directamente a la Agencia.
Según subraya este organismo, recopilar estas notificaciones es esencial para disponer de evidencias en España sobre los problemas que aparecen en mascotas tras el uso de medicamentos de uso humano y así contribuir a detectar y reducir posibles riesgos.
La AEMPS ha añadido una serie de recomendaciones prácticas, como evitar que personas o mascotas toquen, laman o se tumben sobre la zona de piel donde se haya aplicado el parche, gel o pomada hormonal, y asegurarse de lavarse cuidadosamente las manos después de utilizar el fármaco.
Asimismo, este organismo dependiente del Ministerio de Sanidad insiste en la conveniencia de utilizar ropa que cubra por completo el área tratada, seguir el tratamiento exactamente según la prescripción y acudir de forma inmediata al veterinario si la mascota muestra síntomas compatibles con un efecto adverso.