La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) y seis sociedades científicas han difundido un documento en el que alertan de las consecuencias “devastadoras” que podría acarrear la aplicación de la Directiva europea sobre aguas residuales urbanas para el acceso a determinados medicamentos imprescindibles, entre ellos la metformina y la amoxicilina, cuya comercialización podría dejar de ser viable desde el punto de vista económico.
El posicionamiento se ha elaborado de forma conjunta con SEFAC, SEFAP, SEFH, SEMERGEN, SEMG y SEMFYC, y examina el impacto potencial de esta normativa comunitaria tanto en la sostenibilidad del sistema sanitario como en la continuidad de suministro de tratamientos básicos.
En este marco, AESEG y las sociedades científicas coinciden en que los fármacos genéricos se hallan en una situación de “especial vulnerabilidad”. “Los costes están subiendo debido, entre otros motivos, a la inflación, pero los precios de los medicamentos genéricos siguen bajando por a la regulación”, ha señalado la secretaria general de AESEG, Elena Casaus.
La principal novedad de la Directiva es que obliga a los sectores implicados a asumir al menos el 80 por ciento de los costes de implantación del tratamiento cuaternario en las estaciones depuradoras, quedando el 20 por ciento restante en manos de los Estados miembros.
De acuerdo con el documento, el recargo que la nueva norma europea impone a los medicamentos para sufragar el tratamiento cuaternario de las aguas residuales resulta “inasumible” para la gran mayoría de los genéricos, al no poder repercutirse en el precio final. “Un nuevo coste tendría un efecto devastador, ya que muchos medicamentos esenciales podrían dejar de ser viables”, ha advertido Casaus.
Este escenario, añaden, podría desembocar en la desaparición del mercado de fármacos esenciales, la generación de lagunas terapéuticas, el desplazamiento hacia opciones más costosas y un perjuicio directo tanto para los pacientes como para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.
“Estamos hablando de medicamentos como la metformina y la amoxicilina, que son esenciales. El primero de ellos es para la diabetes tipo 2, que en España más de 5 millones de personas conviven con esta enfermedad. En cuanto a la amoxicilina, es un antibiótico de primera línea para infecciones comunes, no tiene sustitutos equivalentes y además tenemos un gran problema con el paso a alternativas de segunda línea con el aumento del riesgo de las resistencias bacterianas”, ha detallado Casaus.
Reclaman salvaguardas y flexibilidad en la futura ley
El texto subraya la urgencia de activar las salvaguardas previstas en la propia Directiva para compatibilizar los objetivos de sostenibilidad ambiental y protección de la salud global con la garantía de un acceso equitativo y estable a los medicamentos esenciales.
En este sentido, la secretaria general de AESEG ha apelado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, encargado de la transposición de la Directiva, para que la futura normativa española incluya de forma explícita un mecanismo corrector en la aportación económica al sistema colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).
Ha precisado que la introducción de un coeficiente corrector que considere la condición de esenciales de determinados fármacos y su papel insustituible en el SNS resulta determinante para proteger la accesibilidad, la disponibilidad y la asequibilidad de estos medicamentos en el ámbito nacional, evitando cargas desproporcionadas sobre productos con precios intervenidos y márgenes muy reducidos. “Esta posibilidad está expresamente contemplada en la Directiva, tanto en su considerando 21 como en su artículo 11.6”, ha puntualizado Casaus.
“Estos medicamentos son críticos, esenciales y de bajo precio deben contar con una salvaguarda. Es importante que se destinen recursos para garantizar su disponibilidad”, ha añadido la presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodríguez.
AESEG estima imprescindible que la futura legislación española aproveche esta flexibilidad para asegurar que las metas ambientales se cumplan sin comprometer el acceso equitativo y sostenible a los medicamentos esenciales.
Asimismo, ha remarcado que la inquietud trasciende el ámbito nacional, ya que el Parlamento Europeo votará el 30 de abril una moción para suspender temporalmente la aplicación del gravamen, ante el riesgo que representa para el suministro de medicamentos esenciales en el conjunto de la UE.