La Asociación Española de Vacunología (AEV) ha expresado su “profunda preocupación” y su rechazo por la inminente celebración en Ciudad Real de un congreso que pone en duda la seguridad de las vacunas y las asocia con el autismo, un vínculo que la comunidad científica internacional descartó de forma concluyente hace más de veinte años.
La entidad ha explicado que, ante la convocatoria fijada para este 28 de febrero, ya remitió una carta a la Consejería de Sanidad de la Junta y al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) solicitando su cancelación, al considerar que el evento busca difundir mensajes contrarios a la evidencia científica y que suponen una amenaza para la salud pública.
Según la AEV, iniciativas de este tipo alimentan la desinformación y pueden acarrear consecuencias muy graves para la salud colectiva. Han añadido que, en los materiales de promoción del congreso, los organizadores sostienen que muchas enfermedades raras no se conocían hasta la implantación de los calendarios vacunales y, además, afirman que existen terapias y tratamientos capaces de revertir el autismo.
Las vacunas, entre los fármacos más seguros y eficaces
Para la asociación denunciante, estas manifestaciones pueden confundir a familias y pacientes. Por ello ha subrayado que, en los últimos 50 años, las vacunas han evitado la muerte de 154 millones de personas en todo el planeta. Recuerda, asimismo, que son los fármacos más seguros disponibles y que no existe relación alguna entre su administración y la aparición del autismo.
La AEV ha remarcado que, tras su autorización y puesta en el mercado, las vacunas están sometidas de forma continuada a diversos sistemas de farmacovigilancia que controlan su seguridad durante toda su distribución, lo que confirma que su uso en la población es seguro. En este contexto, ha advertido de que cuestionar la seguridad vacunal sin respaldo científico puede derivar en efectos muy perjudiciales.
Un origen desacreditado del falso vínculo con el autismo
En relación con la falsa asociación entre vacunas y autismo, la organización ha recordado que se originó en un artículo publicado en 1998 en una revista científica británica, en el que se planteaba erróneamente una conexión entre la vacuna frente al sarampión y el desarrollo de este trastorno. Dicho trabajo, elaborado con datos manipulados y falseados, fue posteriormente retirado por los propios editores de la revista.