La Asociación Española de Vacunología (AEV) ha puesto en marcha una nueva campaña informativa con la intención de desmentir algunos de los mitos más difundidos en los últimos años en torno a la vacunación, entre ellos la supuesta relación entre las vacunas y el autismo o la idea de que las vacunas frente a la COVID-19 afectan a la fertilidad.
Coincidiendo con la Semana Mundial de la Inmunización, que tiene lugar del 24 al 30 de abril, la AEV lanza esta iniciativa para reforzar la confianza de la ciudadanía en las vacunas. Bajo el lema “Cazando bulos”, la organización pretende contribuir a poner freno a la desinformación y a las “fake news”, además de facilitar el acceso a contenidos rigurosos y sustentados en la evidencia científica.
“Lamentablemente, en los últimos años hemos visto cómo las informaciones falsas sobre vacunas se han extendido con rapidez, especialmente en el entorno digital y las redes sociales. Con esta iniciativa queremos ayudar a la población a identificar esos bulos y desmontar esos mensajes falsos que pueden tener un impacto directo en la percepción social de las vacunas y en las coberturas vacunales”, ha explicado el presidente de la AEV, Jaime Pérez.
Las vacunas no llevan microchips ni alteran el ADN
La campaña, que se difundirá durante esta semana a través de las redes sociales, se centra en algunas de las afirmaciones sin respaldo científico más repetidas en los últimos tiempos, como la supuesta relación entre las vacunas y el autismo, “un vínculo que ha sido descartado de forma contundente por la evidencia científica tras numerosos estudios internacionales”, aclara la Asociación.
Del mismo modo, la iniciativa rebate otros bulos habituales, como que las vacunas frente al COVID-29 puedan causar infertilidad, contener sustancias peligrosas o modificar el ADN. Tal y como subraya la AEV, los datos científicos disponibles confirman que no hay ningún componente en estas vacunas que perjudique a la fertilidad y que las vacunas de ARN mensajero no interfieren con el material genético.
La campaña también aborda otras teorías falsas, como que las vacunas incluyen grafeno o microchips, o que son capaces de provocar enfermedades como el cáncer. En esta línea, la asociación recalca que estas afirmaciones carecen de apoyo científico y recuerda que los componentes de las vacunas son públicos, están sometidos a regulación y han sido evaluados por organismos internacionales.
Desmontar bulos para proteger la salud pública
Desde la AEV advierten de que la desinformación puede condicionar las decisiones relacionadas con la salud y, en consecuencia, reducir las coberturas vacunales. Por este motivo, insisten en la necesidad de acudir siempre a fuentes fiables y sustentadas en la evidencia científica.
“Los y las profesionales sanitarios tenemos un papel clave como agentes frente a los bulos. Es fundamental trasladar información veraz y accesible que permita a la población tomar decisiones informadas sobre su salud”, señalan desde la Asociación Española de Vacunología.
Al mismo tiempo, la campaña “Cazando bulos” da nombre a una nueva sección en la web de la AEV, en la que se han empezado a reunir algunos de los bulos desmentidos por la asociación en los últimos años. “Cazando bulos” forma parte de las acciones de concienciación y sensibilización que la AEV desarrolla de manera continuada para mejorar el conocimiento sobre vacunas tanto entre profesionales sanitarios como entre la población general, como sucede con la campaña “El mejor plan para este invierno”.
Además, esta propuesta se suma a otras campañas impulsadas por la entidad en ediciones anteriores de la Semana Mundial de la Inmunización, centradas en recordar a la ciudadanía la relevancia de la vacunación a lo largo de toda la vida y en reforzar la confianza en esta herramienta esencial de prevención.