La Asociación Síndrome de Ménière España (ASMES) ha lanzado un llamamiento a la ciudadanía y a las administraciones para dar mayor visibilidad a esta enfermedad "invisible", subrayando que un diagnóstico temprano es la única herramienta disponible para prevenir su avance y mitigar sus síntomas, ya que, por ahora, no existe una cura definitiva para esta patología altamente incapacitante.
El Síndrome de Ménière es un trastorno del oído interno que afecta al equilibrio y a la audición, manifestándose con episodios de vértigo intenso e impredecible, además de otros síntomas que pueden resultar muy limitantes y aparecer de forma brusca y reiterada. Esta dolencia puede condicionar seriamente la autonomía personal y deteriorar de forma notable la calidad de vida de quienes la sufren.
En España, se calcula que unas 75 personas por cada 100.000 habitantes conviven con este trastorno, y una parte importante de ellas se encuentra en plena edad laboral.
La enfermedad se relaciona con una alteración en el equilibrio de los fluidos del laberinto membranoso, aunque su origen exacto sigue sin estar claramente establecido. Suele iniciarse entre los 40 y los 60 años y puede afectar a uno o a los dos oídos, con una incidencia mayor en mujeres. Cuando se presenta de forma bilateral, puede derivar en una situación de discapacidad para la persona afectada.
Entre los síntomas más habituales se encuentran los episodios de vértigo intenso y repetido (que en los casos más graves pueden causar caídas repentinas), los acúfenos o zumbidos continuos, la pérdida de audición (hipoacusia) y la sensación de presión o plenitud en el oído. A ello se suman, por la imprevisibilidad de las crisis, problemas como fatiga frecuente, ansiedad y aislamiento social.
Por el momento no se conoce una forma eficaz de prevenir la aparición de este síndrome, pero un diagnóstico precoz, el seguimiento por parte de especialistas y medidas como la reducción del estrés, el control de la dieta y determinados tratamientos pueden contribuir a disminuir la frecuencia y la intensidad de las crisis.
La campaña de este año, "Vivir con Ménière es vivir luchando", centra su mensaje en la vida cotidiana de quienes afrontan síntomas que no se perciben a simple vista, pero que resultan profundamente limitantes en el plano personal, social y laboral. Con esta iniciativa, la asociación busca promover una mayor empatía social y avanzar hacia un reconocimiento más sólido, tanto sanitario como institucional, de las personas afectadas.
El presidente de ASMES, Roberto Calderón, ha asegurado que este síndrome "no siempre se ve, pero se vive cada día". "Visibilizar esta enfermedad es un acto de justicia para quienes llevan años luchando en silencio y una forma de dar esperanza a quienes aún no tienen diagnóstico", ha señalado.
Con motivo del Día de la Concienciación del Síndrome de Ménière, que tendrá lugar el próximo 7 de febrero, distintos ayuntamientos y entidades de varias localidades españolas iluminarán edificios y espacios públicos como gesto simbólico de apoyo y visibilización. Además, se llevarán a cabo acciones informativas y eventos en el ámbito local para reforzar la sensibilización social e institucional.