La circuncisión en adultos favorece la higiene íntima y reduce infecciones locales, según un urólogo

Un urólogo destaca que la circuncisión en adultos mejora la higiene íntima, reduce infecciones y es una cirugía sencilla con rápida recuperación.

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Circuncisión. OLYMPIA QUIRÓNSALUD

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La circuncisión en varones adultos contribuye a una mejor higiene íntima y a disminuir el riesgo de infecciones locales al retirar el prepucio. De este modo se simplifica la limpieza diaria, se limita la acumulación de secreciones y se reduce la aparición de inflamaciones, tal y como explica el jefe del Servicio de Urología de Olympia Quirónsalud, Víctor Díez Nicolás.

El especialista recuerda que se trata de una intervención muy habitual en Urología que, más allá de los motivos culturales o estéticos, presenta indicaciones médicas claras y beneficios demostrados para la salud. Gracias al desarrollo de la cirugía ambulatoria, este procedimiento puede llevarse a cabo de “forma rápida, segura y con una recuperación cada vez más sencilla”.

La causa más frecuente para indicar la circuncisión es la fimosis adquirida, un problema en el que el prepucio no se desliza de forma adecuada sobre el glande. Esta alteración puede ocasionar molestias, dolor durante las relaciones sexuales y dificultades para mantener una correcta higiene íntima.

Del mismo modo, la operación se aconseja en pacientes con episodios repetidos de infecciones, como balanitis o postitis, así como en determinados cuadros clínicos en los que se pretende reducir el riesgo de patologías más graves, entre ellas el cáncer de pene.

“Es importante entender que la circuncisión no es solo una cuestión estética. En muchos pacientes, responde a un problema médico que afecta a su bienestar diario y a su salud a largo plazo”, ha indicado el urólogo.

La literatura científica también apunta a que esta cirugía puede ayudar a disminuir la probabilidad de transmisión de algunas infecciones de transmisión sexual y de ciertas enfermedades oncológicas poco frecuentes, como el cáncer de pene. En el plano sexual, la intervención no merma el deseo ni el rendimiento, y cuando existían molestias derivadas de la fimosis, suele observarse una mejoría tras la operación.

Una intervención sencilla y con rápida recuperación

La circuncisión en la edad adulta se considera una “intervención sencilla” que habitualmente se realiza con sedación o anestesia local, tras un estudio preoperatorio básico. Es una cirugía de corta duración y, en la mayoría de los casos, el paciente regresa a su casa el mismo día. Las técnicas mínimamente invasivas permiten efectuarla sin ingreso hospitalario, con alta en la misma jornada y con escasas molestias posteriores, lo que ha favorecido su normalización.

“Los avances tecnológicos nos han permitido incorporar dispositivos de circuncisión automática que hacen la intervención más rápida, cómoda y con mejores resultados estéticos. Además, estas técnicas contribuyen a reducir el tiempo de recuperación”, ha sostenido el doctor.

Según Díez Nicolás, el posoperatorio suele ser ágil y la vuelta a la rutina diaria se realiza de forma progresiva. Las molestias acostumbran a ser leves y manejables, y en pocas semanas el paciente puede retomar su actividad habitual, incluidas las relaciones sexuales.

Por último, el urólogo subraya la importancia de acudir a consulta ante síntomas como dificultad para retraer el prepucio, dolor o infecciones repetidas. La exploración urológica es “sencilla e indolora”, y permite definir el tratamiento más adecuado en cada situación. Un diagnóstico temprano y un abordaje correcto de estas patologías no solo previenen complicaciones, sino que “mejoran de forma notable la calidad de vida de los pacientes”.