El presidente de la Fundación ECO (Excelencia y Calidad en Oncología), Jesús García-Foncillas, ha insistido en la urgencia de devolver a un primer plano las políticas europeas frente al cáncer con el fin de contener su progresión.
“La reducción de los fondos comunitarios dedicados a este grupo de enfermedades y su 'despriorización' suponen un claro riesgo para los pacientes. En un contexto de incidencia creciente en todo el Viejo Continente, incluido España, pedimos a las autoridades comunitarias que refuercen su compromiso con la prevención, la promoción de la salud y el control del cáncer”, ha señalado García-Foncillas durante el XIV Foro ECO “Horizonte 2030: competitividad, calidad e innovación”.
En este escenario, la Fundación ECO recuerda que la Comisión Europea llevó a cabo a finales de 2025 un “importante proceso de reestructuración” de los recursos destinados al Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, con un recorte del 20 por ciento sobre sus 4.000 millones de euros. Esta medida se produce en un momento de incremento sostenido de los casos, ya que en 2026 se superarán en España, por primera vez, los 300.000 nuevos diagnósticos.
En el ámbito de la financiación, el presidente de la Asociación Española contra el Cáncer, Ramón Reyes, ha advertido de la fragilidad estructural que afronta el Plan Europeo contra el Cáncer. El programa se puso en marcha con un presupuesto total de 4.000 millones de euros para el periodo 2021-2027, de los que más de 2.700 millones ya estaban asignados en octubre de 2025, según el Tribunal de Cuentas Europeo. No obstante, tras la revisión intermedia del marco financiero plurianual, el programa EU4Health para 2025-2027 experimentó una merma superior a 1.000 millones de euros, más del 35 por ciento de su dotación.
“El Plan llega hasta 2030, pero la financiación garantizada solo alcanza hasta 2027 y el próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 no contempla una línea específica para cáncer. Si no se asegura una financiación clara y estable, corremos el riesgo real de frenar o revertir los avances logrados”, ha declarado Reyes.
En coherencia con estas preocupaciones, el Parlamento Europeo dio luz verde por amplia mayoría este mes de febrero, coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer, a una resolución dirigida a blindar las actuaciones frente a la enfermedad en el siguiente presupuesto comunitario (2028-2034). La Cámara defiende así consolidar una financiación estable mediante partidas propias y protegidas, frente a la propuesta inicial de la Comisión Europea de suprimir esa autonomía.
“Aunque los logros actuales son significativos, se requiere financiación continua y previsible para mantener el impacto más allá de 2027. Además, y dado que la política sanitaria es competencia nacional, el éxito del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer depende de que los Estados miembros no sólo mantengan la inversión, sino que implementen de forma efectiva sus medidas en los sistemas nacionales de salud. En España, es fundamental impulsar iniciativas que mantengan el cáncer en la primera línea de la agenda política y presupuestaria en beneficio de los pacientes”, ha expresado Isabel Rubio, presidenta de la Organización Europea Contra el Cáncer (ECO).
Medición de la calidad y acceso a la innovación
Los especialistas reunidos en el XIV Foro ECO han remarcado la importancia de desarrollar sistemas de evaluación de la calidad asistencial basados en indicadores comparables y plazos definidos, con el objetivo de favorecer diagnósticos más tempranos y tratamientos más efectivos.
En esta línea, un informe del Tribunal de Cuentas Europeo, publicado a finales de febrero, señaló deficiencias estructurales en el Plan Europeo relacionadas con la fijación de objetivos y con el marco de seguimiento.
Durante la jornada también se ha analizado cómo garantizar, a medio y largo plazo, un acceso rápido y equitativo a la innovación oncológica en España. César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, ha defendido la necesidad de avanzar hacia modelos y procedimientos más sencillos en el acceso, que permitan que los nuevos medicamentos lleguen con mayor rapidez a los pacientes.