La inteligencia artificial, las terapias génicas, la medicina de precisión y la irrupción de la oculómica han centrado buena parte del programa de la 29.º edición del congreso de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), celebrado en Madrid y que ha congregado a cerca de 1.300 especialistas.
“La edición de este año es la mejor de la historia de la SERV por su altísimo nivel en las mesas redondas, en las presentaciones de nuevas técnicas quirúrgicas y por el abordaje de temas muy novedosos”, ha subrayado el presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, Alfredo García Layana.
La inteligencia artificial ha vuelto a ocupar un lugar destacado en el encuentro, ya que la oftalmología se apoya de forma esencial en el análisis de imágenes. “La IA nos está enseñando a cuantificar lo que ya estamos viendo, pero nos falta que vaya más allá y nos diga lo que no estamos viendo, que sea capaz de hacer pronósticos y haga lo que ve la radiómica, que es el análisis de marcadores que se escapan al ojo humano”, ha explicado Luis Arias, vicepresidente de la SERV.
Los progresos ya incorporados a la práctica clínica gracias a la IA, junto con su enorme potencial de desarrollo, han impulsado a la Sociedad Española de Retina y Vítreo, la Fundación Retinaplus+ y Roche Farma a poner en marcha unos premios destinados a reconocer los trabajos que, mediante estas tecnologías, impulsen el conocimiento científico y mejoren la calidad de vida de los pacientes.
Para García Layana es de “especial relevancia” que se haya reservado una categoría específica para comunicaciones basadas en proyectos con inteligencia artificial: “Hemos tenido más de 150 trabajos remitidos a nuestro congreso, y muchos de ellos incorporando técnicas de IA y por tanto que se han presentado a esta primera edición, lo que demuestra que la IA está llegando con mucha fuerza a nuestra práctica clínica”.
La oculómica, nueva herramienta para evaluar la salud global
Los expertos definen la oculómica como una disciplina emergente que ha ganado peso en oftalmología por su capacidad para vincular el estado de los ojos con la salud general del organismo. A partir de la unión de los términos oculo (relativo al ojo) y ómica (análisis masivo de datos biológicos), esta aproximación permite estudiar el ojo mediante imágenes multimodales y extraer información sobre enfermedades sistémicas frecuentes, como las cardiovasculares o las neurodegenerativas.
Ante este potencial, Arias plantea también el debate sobre “quién tiene que hacer y llevar a cabo esta práctica, si el oftalmólogo u otros médicos, y qué responsabilidades pueden tener si cuando hacen análisis buscando otras enfermedades en el fondo de ojo se les pasa por alto la presencia de una patología”.
Desde la SERV recuerdan que uno de los principales problemas que afrontan los oftalmólogos es la elevada presión asistencial. La posible incorporación de sistemas y dispositivos de liberación lenta de fármacos añade un reto adicional: “Nos enfrentamos a retos logísticos de encontrar huecos en quirófanos para implantarlos sobre agendas ya muy saturadas con patologías muy prevalentes, como son los desprendimientos de retina o las cataratas, que es la cirugía más realizada en nuestro país y que ocupa gran parte de los quirófanos de oftalmología. Por lo tanto, el reto es incorporar nuevas técnicas en un sistema tan saturado”, señala García Layana.
Según los especialistas, afrontar este escenario requiere la implicación activa de las administraciones sanitarias y de las consejerías de Sanidad, de forma que respalden una especialidad con un impacto directo en la calidad de vida de la población.
En el congreso también se ha abordado el avance de los sistemas de liberación sostenida de medicamentos. “Este año es posible que tengamos aprobado por la Agencia Europea uno que lleva en Estados Unidos unos años y que permite hacer tratamientos de enfermedades que actualmente realizamos con inyecciones periódicas cada dos, tres, cuatro meses y que probablemente con una sola cirugía se pueda mantener al paciente estable durante un año”, ha concluido el presidente de la SERV.