La isquemia en el pie diabético multiplica el riesgo de amputación, alerta la Sociedad Española de Heridas

La SEHER advierte de que la isquemia en el pie diabético agrava las heridas, dispara las infecciones y eleva el riesgo de amputación en España.

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La Sociedad Española de Heridas (SEHER) ha alertado de que la isquemia, es decir, la falta de riego sanguíneo adecuada, presente en casi el 70 por ciento de los pacientes con pie diabético, reduce el aporte de oxígeno a los tejidos. Esta situación complica la cicatrización de las úlceras, facilita la aparición de infecciones graves y eleva de manera notable la probabilidad de tener que amputar la extremidad afectada.

El pie diabético se considera una de las complicaciones más severas de la diabetes y figura entre las principales causas de amputación a nivel global, pese a que en muchos casos progresa sin manifestar síntomas claros en sus fases iniciales. En este marco, esta patología protagoniza una de las mesas científicas del XIII Congreso Nacional de la SEHER, que tiene lugar en Zaragoza hasta este viernes.

Esta complicación representa entre el 20 y el 40 por ciento de los problemas médicos asociados a la diabetes. España ocupa el segundo puesto en Europa en cuanto a tasa de amputaciones de la extremidad inferior vinculadas al pie diabético.

“Cuando los tejidos no reciben suficiente oxígeno, pierden su capacidad de defenderse y regenerarse. En el pie diabético, la hipoxia tisular convierte una pequeña herida en una lesión muy grave”, ha explicado la vocal de la sociedad científica Almudena Cecilia.

La principal responsable de este déficit de oxígeno es la enfermedad arterial periférica, mucho más habitual en personas con diabetes. Esta dolencia provoca el estrechamiento u obstrucción de las arterias de las piernas y los pies, impidiendo que la sangre llegue de forma adecuada a los tejidos.

Los datos indican que una de cada cinco personas con diabetes que presenta una úlcera en el pie sufrirá algún tipo de amputación. Además, el riesgo de que se produzca una nueva amputación alcanza el 50 por ciento a los cinco años, con una mortalidad asociada que se sitúa entre el 52 y el 80 por ciento, porcentajes que superan a los de numerosos tipos de cáncer.

Ante este panorama, la vocal de la Junta Directiva de la SEHER Sandra Redondo ha recalcado que la isquemia compromete la vida del paciente, por lo que resulta clave identificarla de forma precoz y aplicar el tratamiento más adecuado para intentar preservar la extremidad.

El dolor crónico, la limitación funcional y el temor constante a la amputación repercuten en la autonomía y en la salud mental de quienes padecen pie diabético, al tiempo que afectan a su entorno cercano y generan una elevada carga para el sistema sociosanitario.

El presidente de la SEHER, Daniel Chaverri, ha remarcado que la organización considera el pie diabético una “emergencia sanitaria creciente” que demanda una respuesta “urgente, coordinada y especializada”. En este sentido, ha defendido la importancia de la prevención, el abordaje multidisciplinar y la actuación temprana para disminuir el número de amputaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.