La Organización Médica Colegial (OMC) ha planteado, en el contexto de la revisión de la jornada laboral de los médicos internos residentes, sustituir el esquema tradicional de guardias por un modelo que registre de manera efectiva las horas reales de atención continuada.
Con esta propuesta, la OMC defiende que toda la actividad de atención continuada pase a computarse íntegramente como tiempo de trabajo, con límites bien definidos, control horario real y descansos garantizados. Entre los cambios sugeridos figuran la prohibición de los turnos ordinarios de 24 horas, la fijación de un máximo de 17 horas de actividad ininterrumpida y el establecimiento de un tope semanal de horas que pueda ser comprobado de forma objetiva.
La Organización considera que esta modificación permitiría eliminar la actual indefinición normativa, reducir las diferencias entre comunidades autónomas y servicios, y aportar mayor seguridad jurídica tanto a los residentes como a los dispositivos docentes donde se forman.
Esta iniciativa forma parte del paquete de propuestas que la OMC ha remitido en la consulta pública previa a la reforma del Real Decreto 1146/2006, que regula la relación laboral de los médicos residentes. La entidad colegial destaca que estas sugerencias son fruto de años de trabajo conjunto con médicos jóvenes y residentes, lo que ha permitido identificar de “forma precisa” los problemas estructurales del sistema vigente y elaborar alternativas ajustadas a la práctica asistencial, a la evidencia científica y a las exigencias de la normativa europea.
Mejor formación, más seguridad y menor desgaste profesional
En sus aportaciones, la OMC advierte de que no es posible garantizar una formación sanitaria de calidad en contextos de “sobrecarga crónica y fatiga acumulada”. Recuerda que la literatura científica confirma que las jornadas excesivas y la ausencia de descansos adecuados no solo dañan la salud del profesional, sino que también aumentan la probabilidad de errores clínicos y empobrecen el proceso formativo.
Por este motivo, el documento de la OMC busca reforzar el papel de las unidades docentes y de las comisiones de docencia, propone la realización de auditorías periódicas y vincula el respeto a los límites laborales con el mantenimiento de la acreditación docente de los centros. Reitera, además, que la formación especializada debe centrarse en los objetivos educativos y no utilizarse para cubrir carencias estructurales de plantilla.
Asimismo, la OMC sostiene que el diseño del RD 1146/2006 ha quedado obsoleto. “En la práctica, ha favorecido la normalización de jornadas excesivas, turnos muy prolongados y descansos insuficientes, una situación que afecta de forma directa al bienestar de los residentes y a su proceso formativo”, apunta.
La Organización incide en que los datos nacionales y europeos evidencian que los médicos residentes en España superan con frecuencia las horas máximas fijadas por la Directiva Europea de Tiempo de Trabajo, lo que tiene un “impacto claro” en la salud mental, el riesgo de 'burnout' y la seguridad del paciente. Para la OMC, la actualización del real decreto trasciende lo meramente organizativo y se configura como “una medida de salud laboral, calidad docente y seguridad clínica”.