La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido este martes a los gobiernos que agilicen la implantación de las nuevas pruebas diagnósticas de tuberculosis avaladas por el organismo, entre ellas las pruebas moleculares rápidas y las muestras de hisopado de la lengua, con el objetivo de llegar a más pacientes y avanzar hacia el fin de la enfermedad.
“Estas nuevas herramientas podrían ser verdaderamente transformadoras para la tuberculosis, al acercar un diagnóstico rápido y preciso a las personas, salvar vidas, frenar la transmisión y reducir los costos”, ha afirmado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en el Día Mundial de la Tuberculosis.
Junto a la detección de la tuberculosis, estos equipos pueden utilizarse para identificar otras infecciones como el VIH, la varicela y el VPH, favoreciendo así diagnósticos más centrados en el paciente, más equitativos y alineados con unos servicios integrales frente a enfermedades emergentes y de circulación habitual.
La tuberculosis continúa siendo una de las patologías infecciosas más mortales a escala global. Cada día fallecen por esta causa más de 3.300 personas y más de 29.000 se contagian de una dolencia que se puede prevenir y curar. Desde el año 2000, las actuaciones internacionales contra la tuberculosis han permitido salvar en torno a 83 millones de vidas.
No obstante, la OMS ha alertado de que la reducción de los fondos internacionales destinados a salud puede poner en riesgo estos avances. “La adopción de herramientas de diagnóstico rápido ha sido un desafío en muchos países, debido, en parte, a los altos costos y a la dependencia del transporte de muestras para realizar las pruebas en laboratorios centralizados”, ha reconocido.
En este contexto, el organismo ha subrayado que extender el uso de soluciones ya validadas, como las pruebas de orina en el punto de atención para personas con VIH y los test de baja o moderada complejidad próximos al lugar de atención para personas con y sin VIH, ayudaría a cerrar las brechas diagnósticas en todos los escalones del sistema sanitario.
INVERSIÓN EN INVESTIGACIÓN
La OMS insiste en que eliminar la tuberculosis exige mantener en el tiempo la inversión en investigación e innovación. Según ha recordado, la financiación mundial destinada a la investigación sobre tuberculosis continúa muy por debajo de la necesidad anual estimada, situada en torno a 5.000 millones de dólares estadounidenses (unos 4.300 millones de euros).
El organismo de Naciones Unidas ha destacado la labor conjunta con sus socios para acelerar los avances mediante iniciativas como el Consejo Acelerador de la Vacuna contra la Tuberculosis, creado para impulsar el desarrollo y el acceso equitativo a nuevas vacunas frente a la enfermedad, coordinando a gobiernos, comunidad científica, financiadores y sector industrial.
“Invertir en la lucha contra la tuberculosis es una decisión estratégica, tanto política como económica, que genera hasta 43 dólares estadounidenses (unos 37 euros) en beneficios para la salud y la economía por cada dólar invertido”, ha afirmado la directora del Departamento de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual de la OMS, Tereza Kasaeva.
Por este motivo, ha reclamado “un liderazgo decisivo, una inversión estratégica y la rápida implementación de las recomendaciones e innovaciones de la OMS” con el fin de aumentar el número de vidas salvadas y reforzar la protección de la población.