El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reiterado su confianza en que los Estados miembro alcancen antes de la Asamblea Mundial de la Salud de mayo un consenso sobre el anexo relativo al sistema de acceso a patógenos y reparto de beneficios (PABS, por sus siglas en inglés), integrado en el Acuerdo Mundial sobre Pandemias aprobado el año pasado.
Los países han cerrado ya la quinta ronda de conversaciones sobre este anexo, tras una semana de reuniones mantenidas entre el 9 y el 14 de febrero. “Esta semana, los países han demostrado una vez más su firme compromiso”, ha destacado el copresidente de la Oficina del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias (IGWG, por sus siglas en inglés), Tovar da Silva Nunes.
El mecanismo de acceso a patógenos y de distribución de beneficios está concebido para que los Estados puedan detectar con rapidez los patógenos con potencial pandémico y compartir tanto su material como su información genética, de forma que la comunidad científica pueda avanzar en el desarrollo de pruebas diagnósticas, tratamientos y vacunas.
Asimismo, el sistema está orientado a asegurar un intercambio ágil y puntual de materiales y datos de secuencias de patógenos con capacidad pandémica, y a garantizar una distribución rápida, oportuna, justa y equitativa de los beneficios que se generen a partir de dichos materiales y de la información de secuencias.
“Ahora tenemos una visión clara para simplificar el texto, garantizando al mismo tiempo que los elementos más controvertidos reciban la consulta necesaria”, ha detallado da Silva al valorar las conclusiones de esta ronda negociadora.
Por su parte, el copresidente de la Mesa del IGWG, Matthew Harpur, ha reconocido que “persisten diferencias importantes”, aunque ha subrayado que “existe un reconocimiento común de lo que está en juego”. La próxima reunión del grupo de trabajo se celebrará el mes que viene.
Paralelamente a la negociación del texto del anexo y a los esfuerzos diplomáticos para acercar posiciones, los Estados miembro han trabajado también con las partes interesadas relevantes, entre ellas representantes del sector privado, del ámbito académico, de laboratorios y de bases de datos especializadas en información de secuencias.