El Comité del Profesionalismo del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), la Asociación de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD) y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) han hecho público su rechazo al acuerdo del Estatuto Marco suscrito entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y SATSE, al considerar que “perpetúa las penosas condiciones laborales” del personal médico.
En una sesión informativa celebrada el pasado miércoles, las entidades médicas han expresado de nuevo su malestar por el pacto alcanzado el lunes entre Sanidad y las organizaciones sindicales del Ámbito de Negociación para dar luz verde al anteproyecto de ley del Estatuto Marco, un texto que, a su juicio, implica un “retroceso” en la calidad asistencial del Sistema Nacional de Salud (SNS).
El documento incorpora un capítulo específico dedicado a la profesión médica, que estas organizaciones juzgan claramente insuficiente. “Según el texto, los médicos seguirán obligados a realizar jornadas de guardia de 17 horas y/o 24 horas y jornadas semanales de 45 horas en promedio; formuladas bajo excepciones de consentimiento y necesidades de los servicios. Los límites máximos se podrán rebasar en 150 horas más al año, como en el texto anterior, sin la consideración de horas extra”, han indicado en un comunicado.
Por ello, han vuelto a reclamar la aprobación de un Estatuto Médico propio que regule y reconozca el “grado de responsabilidad” que asumen en la atención sanitaria y que garantice la “dignidad, estabilidad laboral y seguridad” de la profesión, con el fin de asegurar una asistencia humana y de calidad para los pacientes.
Según han expuesto, esta normativa específica debería fijar jornadas equiparables a las del resto de categorías sanitarias, “sin discriminaciones ni excepciones para el colectivo médico”. En este sentido, han mostrado su oposición a las guardias de 24 horas, calificadas de “perjudiciales” tanto para la seguridad del paciente como para la salud del facultativo, y han subrayado que la sobrecarga asistencial y laboral está detrás de tasas muy elevadas de burnout, especialmente entre los médicos residentes.
Estatuto propio
De igual modo, el Estatuto propio incluiría la creación del grupo A+, con la finalidad de reconocer los más de 10 años de formación que requiere la profesión médica, abarcando el Grado universitario, el periodo MIR y la especialidad. También reclaman el reconocimiento de la profesión como actividad de riesgo, debido a la exposición a agentes biológicos y químicos, a las jornadas extenuantes, al estrés derivado de la toma de decisiones críticas y a las altas cifras de burnout que padece el colectivo.
Paralelamente, las organizaciones exigen mayores medidas de protección frente a las agresiones, especialmente en Atención Primaria (AP), una formación de calidad para el personal MIR y una mejora retributiva acorde con el nivel técnico y científico alcanzado, en línea con la responsabilidad que asumen y con los estándares europeos. En este contexto, han recordado que cada año entre 400 y 600 médicos se marchan a otros países de la Unión Europea.
Mantienen el calendario de huelgas
El Comité de Huelga, en el que participan la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O'MEGA) ha confirmado que mantienen su convocatoria de protestas y movilizaciones.
En concreto, se articulará en una primera fase mediante una semana de huelga al mes, entre febrero y junio. Los paros están previstos para las semanas del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
El planteamiento de estas huelgas escalonadas responde, según los sindicatos, a la voluntad de mantener la presión sobre el Ministerio de Sanidad, mientras se sostiene la unidad de acción del colectivo médico en la reclamación de un Estatuto propio que tenga en cuenta sus especiales condiciones de formación, responsabilidad y desempeño profesional.