La SEA alerta: las guías dietéticas de EEUU no sirven tal cual para la prevención cardiovascular en España

La SEA pide no aplicar sin matices las guías dietéticas de EEUU en España y reivindica el patrón mediterráneo para la prevención cardiovascular.

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La Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) recomienda no aplicar de forma directa en la práctica clínica española las indicaciones de las nuevas guías dietéticas de Estados Unidos cuando se busca prevenir la enfermedad cardiovascular, al existir “diferencias relevantes” en cuestiones clave como las grasas, las proteínas y los lácteos.

Tras revisar en detalle las “Dietary Guidelines for Americans 2025-2030”, la SEA destaca que, aunque comparten mensajes generales con sus propias recomendaciones —como dar prioridad a los alimentos reales y mínimamente procesados o reforzar la ingesta de verduras, frutas y legumbres—, las pautas estadounidenses están pensadas como guía global para toda la población. En cambio, las propuestas de la SEA se dirigen específicamente al ámbito clínico y a la prevención de la patología cardiovascular, con especial foco en personas con factores de riesgo o enfermedad ya diagnosticada.

Grasas: aceite de oliva frente a mantequilla y sebo

Uno de los aspectos donde se observan mayores matices es el de las grasas. Las guías de EEUU incluyen el aceite de oliva como ejemplo de grasa saludable, pero también contemplan alternativas como la mantequilla o el sebo, siempre que no se rebase el límite total de grasas saturadas. La SEA, en cambio, insiste en que “el aceite de oliva virgen extra debe considerarse la grasa culinaria de elección”. Además, recalca que “la sustitución de las grasas saturadas presentes en el sebo, la mantequilla u otras grasas vegetales, como los aceites de coco, palma y palmiste, por grasas insaturadas, principalmente ácidos grasos monoinsaturados y omega-3, abundantes en el aceite de oliva y los frutos secos, constituye un pilar fundamental en la prevención cardiovascular y en la mejora de la salud general”.

Proteínas y lácteos: matices clínicos de la SEA

Respecto a las proteínas, el documento estadounidense propone priorizar su presencia en cada comida y ofrece un amplio abanico de fuentes, entre las que se incluyen las carnes rojas. La SEA, por su parte, aboga por “moderación en carnes no procesadas, evitar las procesadas e incrementar las proteínas de origen vegetal, tanto por razones de salud cardiovascular como de sostenibilidad”.

En el ámbito de los lácteos, ambos textos reconocen su aportación nutricional, pero la SEA introduce consideraciones clínicas adicionales, como resaltar los posibles beneficios de los lácteos fermentados y recomendar prudencia con los quesos curados en personas con hipertensión arterial.

Ultraprocesados, azúcares y patrón mediterráneo

En relación con los ultraprocesados y los azúcares añadidos, la sociedad científica subraya que el consenso es “más firme” acerca de la necesidad de reducir de forma drástica este tipo de productos y el azúcar añadido. Tanto las guías estadounidenses como las recomendaciones de la SEA coinciden en que las bebidas azucaradas y las edulcoradas artificialmente no deben considerarse parte de una alimentación saludable, señalando el agua como la bebida de elección.

“La coincidencia en los principios generales es positiva, pero en prevención cardiovascular el detalle importa. Las guías poblacionales deben traducirse con cuidado a la consulta médica. En España, el patrón mediterráneo sigue siendo el marco más sólido y mejor adaptado para proteger la salud cardiovascular”, concluye la SEA, que insiste en adaptar cualquier recomendación internacional al contexto dietético y clínico propio de nuestro país.