La SEEN insta a reducir el uso de plásticos para limitar la exposición a disruptores endocrinos

La SEEN urge a reducir plásticos, pesticidas y ciertos cosméticos para limitar la exposición a disruptores endocrinos y proteger la salud hormonal.

3 minutos

Publicado

3 minutos

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha advertido de que existen más de 2.000 compuestos capaces de interferir en el sistema hormonal, por lo que considera “crucial” disminuir al máximo el contacto con los disruptores endocrinos. Para ello, recomienda prescindir de los envases de plástico siempre que sea posible y sustituirlos por recipientes de vidrio o acero inoxidable, además de mejorar la calidad del aire interior en el hogar.

“El aire dentro y fuera de casa puede contener disruptores endocrinos, por lo que es fundamental aspirar, quitar el polvo y ventilar con regularidad las estancias para reducir la presencia de partículas de polvo”, afirma el doctor Nicolás Olea, coordinador del Grupo Endocrinología y Medio Ambiente de la SEEN (GEMASEEN).

El especialista también subraya la importancia de seleccionar con cuidado los productos de higiene y cosmética, ya que algunos pueden interferir en el equilibrio hormonal. Considera imprescindible revisar las etiquetas y evitar cosméticos que incluyan sustancias químicas con efecto disruptor del sistema endocrino como ftalatos, parabenos y triclosán.

Para prevenir déficits hormonales evitables, la SEEN recuerda que conviene asegurar una adecuada ingesta de alimentos con vitamina D, calcio y ricos en yodo. En el ámbito de la nutrición, el doctor Olea, en sintonía con las recomendaciones de la Sociedad Europea de Endocrinología (ESE) para mantener una buena salud hormonal, resalta que “hasta el 40% de los alimentos que consumen los españoles tiene uno o más pesticidas”.

En este sentido, insiste en que “la clave no está solo en saber elegir los alimentos que conforman la dieta, sino también la procedencia, ya que es esencial dónde y cómo han sido cultivados, criados o capturados”. Aconseja priorizar la compra a granel frente a los productos empaquetados, dar preferencia a los alimentos frescos como frutas y verduras frente a los ultraprocesados y, en el caso del pescado, optar por especies de temporada, de pesca artesanal y de menor tamaño para reducir la exposición al mercurio (Hg) y a otros contaminantes persistentes.

Con motivo del Día Mundial de las Hormonas, que se conmemora este 24 de abril, la SEEN pone el foco en la relevancia del sistema endocrino para la salud global y en la necesidad de que la población conozca mejor su función en el metabolismo, el crecimiento, la fertilidad y el bienestar general. Recuerda que, “a pesar de que muchas enfermedades comunes tienen una base hormonal”, gran parte de la ciudadanía ignora el papel esencial que desempeñan las hormonas en el organismo.

Para facilitar un diagnóstico precoz y una valoración clínica adecuada, la sociedad científica anima a consultar con el especialista si se presentan síntomas como cambios de peso sin causa aparente, cansancio prolongado, alteraciones del ciclo menstrual, problemas de crecimiento o dificultades de fertilidad.

Disruptores endocrinos y embarazo

En relación con las mujeres embarazadas, el coordinador de GEMASEEN incide en la “estrecha relación” entre la exposición materna a disruptores endocrinos y la transferencia de estos compuestos al futuro bebé. “Pueden estar expuestas a algunos disruptores endocrinos persistentes que se acumulan en su organismo (bioacumulación) con anterioridad al embarazo y la lactancia, convirtiéndose en transmisoras de estos compuestos a la descendencia”, afirma.

La especial vulnerabilidad del embrión, el feto y el lactante frente a una acción hormonal inadecuada o desregulada refuerza, según la SEEN, la importancia de prevenir la exposición materno-infantil a los disruptores endocrinos. La sociedad se suma a las recomendaciones de las organizaciones clínicas que avalan los beneficios de la lactancia materna frente a cualquier otra forma de alimentación, pero reclama más protección social para las mujeres en edad fértil frente a la exposición ambiental, alimentaria o laboral a estas sustancias.

Por último, los expertos llaman la atención sobre el riesgo de la desinformación en redes sociales, donde las hormonas generan un gran interés, aunque no siempre respaldado por evidencia científica. “Se habla mucho de desequilibrios hormonales de forma simplificada, lo que puede generar confusión y favorecer el uso de tratamientos o suplementos sin evidencia científica”, apunta Olea. Ante esta situación, la SEEN insiste en reforzar la educación sanitaria en este campo y promover una visión integral de la salud hormonal a lo largo de toda la vida.