La Sociedad Española de Reumatología (SEN) ha puesto en marcha una nueva campaña para recordar que las enfermedades reumáticas no son un problema exclusivo de las personas mayores y para visibilizar que en España entre 8.000 y 10.000 niños y adolescentes viven con alguna de estas patologías, con una frecuencia aproximada de un caso por cada 1.000 menores.
“Estos datos demuestran que sigue habiendo una percepción errónea sobre este tema contribuyendo a que el diagnóstico se retrase en muchos casos, pudiendo superar los seis meses desde la aparición de los primeros síntomas, un periodo que puede favorecer la progresión de la enfermedad y la aparición de daño articular si no se inicia el tratamiento de forma temprana”, según advierte Olaia Berritzbeitia, reumatóloga del Hospital Universitario de Basurto.
Coincidiendo con el Día Mundial de las enfermedades reumáticas en la infancia y la juventud, la especialista recalca que la creencia de que el “reuma” solo afecta a personas de edad avanzada continúa muy arraigada, “lo que puede hacer que algunos síntomas pasen desapercibidos durante meses”. Además, Berritzbeitia incide en que reconocer pronto manifestaciones como inflamación mantenida en las articulaciones, cojera sin causa aparente, rigidez matutina o fatiga llamativa resulta clave para poder instaurar el tratamiento lo antes posible.
En este escenario, la reumatóloga destaca que, gracias a los avances diagnósticos y terapéuticos, muchos niños con enfermedades reumáticas pueden alcanzar una vida casi normal siempre que la patología se identifique y se trate de forma temprana. “En los últimos años hemos mejorado mucho el abordaje de estas patologías. Avances en los tratamientos a través de terapias biológicas y fármacos dirigidos, han permitido controlar mejor la inflamación y reducir el riesgo de daño articular”, puntualiza.
Seguimiento a largo plazo y transición a la edad adulta
Aun así, la experta recuerda que la mayoría de estas enfermedades tienen un curso crónico. Se calcula que entre el 40 y el 50 por ciento de los pacientes diagnosticados durante la infancia precisarán controles o tratamiento específico cuando sean adultos. Por ello, subraya el papel fundamental de las consultas de transición, un dispositivo organizado que facilita el paso de los jóvenes desde las Unidades de Reumatología Pediátrica a las consultas de Reumatología de adultos.
“El objetivo es que los adolescentes adquieran progresivamente autonomía en el manejo de su enfermedad y que el cambio de especialistas se realice de forma coordinada, evitando interrupciones en la atención”, ha manifestado Berritzbeitia.
La Sociedad Española de Reumatología insiste en la urgencia de reforzar la sensibilización social, mejorar la detección temprana y potenciar los recursos especializados para asegurar una atención adecuada durante la infancia y la adolescencia. En esta línea, en colaboración con Javirroyo, se elaboró un libro de viñetas titulado ‘De la infancia a la edad adulta: consulta de transición en las enfermedades reumáticas’, en el que “se dan claves y consejos a los adolescentes para enfrentarse con las mejores herramientas posibles e información adecuada a esta difícil etapa, llena de cambios”, recuerda la especialista.