La SERVEI subraya que la radiología vascular intervencionista resulta menos agresiva que la cirugía clásica

La SERVEI defiende que la radiología vascular intervencionista ofrece menos dolor, menos riesgos y una recuperación más rápida que la cirugía convencional.

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Imagen de recurso de un quirófano. WAVEBREAK MEDIA LTD

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La portavoz de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI), Sara Lojo, remarca que los tratamientos de radiología vascular intervencionista (RVI) suponen una alternativa mucho menos agresiva que la cirugía convencional. Según explica, este enfoque implica menos dolor, un riesgo inferior de complicaciones, menos días de ingreso hospitalario y una recuperación más ágil para los pacientes, manteniendo unos resultados clínicos equiparables a los de la cirugía tradicional.

Desde la SERVEI recuerdan que la RVI es una disciplina médica relativamente reciente, aunque ya está firmemente implantada en Estados Unidos y en varios países europeos. La especialidad ha pasado de tener un perfil eminentemente tecnológico a consolidarse como un área clínica plenamente orientada a las necesidades del paciente.

En la actualidad, tal y como detalla la doctora Sara Lojo, del servicio de RVI del Hospital Arquitecto Marcide de Ferrol, los especialistas en radiología vascular intervencionista no se limitan a llevar a cabo procedimientos complejos desde el punto de vista técnico, “sino que evalúan al paciente, indican el tratamiento más adecuado, explican las alternativas disponibles y realizan el seguimiento posterior” con un propósito muy definido: abordar la patología “con la máxima eficacia posible causando el menor daño, ofreciendo tratamientos mínimamente invasivos y con resultados comparables a los de la cirugía convencional”.

Aunque, de acuerdo con los datos de una encuesta presentada en el último congreso anual de la SERVEI, el 76 por ciento de los médicos de familia admite que su conocimiento sobre la RVI es “deficiente” y muchos desconocen qué procedimientos pueden llevar a cabo los radiólogos vasculares e intervencionistas, Lojo indica que “cada vez más pacientes” son atendidos de forma directa por estos especialistas.

La experta subraya que este hecho cobra especial relevancia en patologías donde la radiología intervencionista ofrece ventajas significativas, como en el ámbito vascular, oncológico, ginecológico, hepático y renal, además del control de hemorragias, el abordaje del dolor y el manejo de determinadas complicaciones clínicas.

“Además, representa una opción fundamental para pacientes que no son candidatos a cirugía convencional por su edad o por la presencia de otras enfermedades, ampliando de forma real las alternativas terapéuticas disponibles y evitando procedimientos más agresivos o de mayor riesgo”, añade la portavoz de la SERVEI.

Entre los beneficios de las técnicas de radiología vascular e intervencionista, Lojo resalta que la RVI encarna un modelo de medicina actual que “combina innovación, precisión técnica y una atención profundamente centrada en el paciente”.

“Se trata de curar o tratar, pero también de cuidar cómo se hace. El mensaje es claro: existen tratamientos eficaces que hacen menos daño”, apunta la RVI, que recuerda que es “importante” que los pacientes sepan que tienen derecho a ser informados sobre todas las opciones terapéuticas disponibles y a preguntar por alternativas menos invasivas, incluso cuando el profesional que les atiende no realiza este tipo de procedimientos.