La tecnología sanitaria se consolida como aliada clave para los jóvenes directivos de hospitales

Jóvenes directivos sanitarios reclaman más innovación, hospital líquido y relevo generacional, situando a la tecnología sanitaria como socio estratégico.

4 minutos

Iniciativa Fenin-SEDISA. FENIN Y SEDISA

Iniciativa Fenin-SEDISA. FENIN Y SEDISA

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

Las nuevas hornadas de directivos sanitarios subrayan que la industria de tecnología sanitaria actúa como “socio estratégico” de los centros hospitalarios, con un rol que trasciende al de mero proveedor. Así lo han puesto de manifiesto la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) tras un encuentro con jóvenes responsables de gestión.

“El sector de tecnología sanitaria es un aliado de las gerencias y direcciones en la optimización de los recursos hospitalarios. Las soluciones innovadoras que desarrolla nuestra industria facilitan la mejor eficiencia organizativa y asistencial en estos centros, y contribuyen a resolver retos actuales”, ha afirmado el secretario general de Fenin, Pablo Crespo.

Fruto de esta reunión, ambas organizaciones han elaborado un documento que recoge las principales conclusiones, en el que también ha participado el Comité de Antiguos Alumnos de SEDISA (ALSEDISA). El texto pretende servir como guía para avanzar hacia organizaciones sanitarias más sostenibles, con mayor madurez tecnológica y orientadas al valor que reciben los pacientes.

Los jóvenes directivos coinciden en que el modelo asistencial vive un “punto de inflexión”, condicionado por los “cambios tecnológicos, demográficos y culturales” que ya impactan en el sistema sanitario. Ante este escenario, reclaman reforzar la planificación estratégica mediante procesos participativos que integren a todos los niveles de gestión y a los distintos colectivos profesionales.

En la misma línea, se muestran partidarios de evolucionar hacia estructuras más ágiles y mejor coordinadas. En este contexto, ponen en valor el concepto de “hospital líquido”, que rompe con los límites físicos del hospital para acercar la atención al domicilio del paciente. Este enfoque descansa en herramientas como la telemedicina y las tecnologías de monitorización remota, consideradas esenciales para este nuevo modelo asistencial.

Para optimizar los recursos hospitalarios —económicos, humanos y asistenciales—, los participantes insisten en impulsar una medicina más personalizada y preventiva, capaz de anticiparse a la enfermedad y aliviar la carga asistencial. Todo ello, apoyado en las soluciones innovadoras que aporta la industria de tecnología sanitaria.

Innovación tecnológica y cultura innovadora en los hospitales

Los jóvenes directivos señalan la innovación tecnológica como “motor imprescindible” del cambio en la sanidad. Al mismo tiempo, consideran prioritario extender la “cultura de la innovación” a toda la plantilla de los centros, reforzando la profesionalización y la formación, y favoreciendo una introducción ágil de las nuevas soluciones.

En este marco, destacan la importancia de crear unidades específicas de Compra Pública de Innovación (CPI), dotadas de equipos multidisciplinares en los que participen ingenieros, economistas, juristas y otros perfiles técnicos. Estos departamentos se consideran palanca clave para incorporar la innovación con mayor rapidez y rigor.

En relación con la adopción de nuevas tecnologías, los directivos identifican la compra pública basada en valor como uno de los grandes retos del sistema sanitario. Aunque reconocen que existe una amplia conciencia sobre su relevancia, admiten que su implantación real todavía es limitada, tal y como se recoge en el documento de conclusiones.

Los jóvenes responsables de gestión también se detienen en la financiación del sistema sanitario, apuntando a la “necesidad” de “repensar” el modelo vigente con el fin de hacerlo más sostenible y eficiente, potenciando la colaboración público-privada como vía de apoyo.

“Los sistemas sanitarios se encuentran en un momento decisivo de transformación. La incorporación de la innovación tecnológica, el desarrollo de la inteligencia artificial, la digitalización de los procesos asistenciales o la aparición de nuevos modelos de atención obligan a repensar profundamente la forma en la que se organizan y gestionan nuestras organizaciones sanitarias”, ha comentado el presidente de SEDISA, José Soto.

Según ha resaltado, la figura de los directivos de salud juega un papel “absolutamente estratégico” en este contexto, al ser quien garantizar que la innovación llegue al sistema de forma “eficiente, segura y orientada a generar valor real”.

Relevo generacional y atracción de talento directivo

El informe detalla asimismo los desafíos a los que se enfrentan los jóvenes directivos, entre los que sobresale la urgencia de un recambio generacional en los puestos de dirección, todavía muy limitado en la actualidad.

Para cambiar esta realidad, los participantes consideran imprescindible impulsar proyectos ilusionantes que seduzcan a las nuevas generaciones. Estos proyectos deben ir más allá de la retribución económica e incorporar elementos vinculados a la calidad de vida, junto con una oferta formativa más amplia en gestión sanitaria que consolide la profesionalización de estos perfiles.

En conjunto, los asistentes al encuentro valoraron de forma positiva la creación de foros de este tipo, al entender que facilitan el intercambio de ideas y experiencias entre gestores y directivos de distintas etapas profesionales.

El presidente de ALSEDISA, Marcos Hernández, ha afirmado que los jóvenes gestores sanitarios están “especialmente sensibilizados” con la visión de que su labor es “una herramienta” para mejorar los resultados en salud, optimizar recursos y garantizar la sostenibilidad del sistema.