La campaña de vacunación frente a la gripe de esta temporada muestra un retroceso en la mayoría de los grupos diana a nivel estatal. El descenso más acusado se observa en la franja de 60 a 64 años, donde la cobertura baja hasta el 31,6 por ciento, frente al 35,3 por ciento registrado en 2024-25, de acuerdo con los datos del Gripómetro de Sanofi 2025-2026.
El informe constata que la temporada 2025-2026 se comporta como una campaña inusual, marcada por un pico de infecciones adelantado y por el dominio de una variante del virus especialmente mutable.
Según el Gripómetro, tanto los mayores de 60 años como las personas con enfermedades crónicas registran una caída generalizada en las coberturas. En el grupo de mayores de 60 años, la vacunación se mantiene prácticamente estancada en el 55,4 por ciento (frente al 55,7 por ciento de 2024-25), con marcadas diferencias entre comunidades autónomas. Más de 25 puntos separan a territorios con mejores cifras, como Galicia (73,5%) y Castilla y León (70,5%), de los que se sitúan a la cola, como Canarias (48,1%) y Baleares (49%).
En el caso de los menores de 5 años, la inmunización continúa ganando terreno y se convierte en el grupo con mayor incremento, hasta alcanzar el 49,8 por ciento, lo que supone 6,2 puntos más que en 2024-2025. El análisis indica que, en ámbitos como el pediátrico, donde la recomendación es clara y sistemática, las coberturas crecen de forma sostenida, mientras que la ausencia de mensajes firmes y continuados en los grupos de riesgo adultos se traduce en una menor vacunación.
“Pasar de un 22,4 por ciento a un 20,6 por ciento en pacientes crónicos significa que 80 de cada 100 no se vacunan, cuando deberíamos ver una tendencia creciente. En personas de 60 a 64 años, el descenso de 35,3 por ciento a 31,7 por ciento nos aleja aún más del objetivo del 75 por ciento. Estos datos son especialmente significativos en un año en el que la gripe ha tenido gran visibilidad mediática”, ha señalado el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Jaime Jesús Pérez.
El Gripómetro también detecta la consolidación de un fenómeno cada vez más frecuente entre quienes tienen 60 años o más y se consideran sanos: el 55,6 por ciento de los que no se vacunan cree que no lo necesita, pese a pertenecer al grupo con mayor riesgo de complicaciones graves. A partir de esa edad se inicia un proceso fisiológico inevitable, la inmunosenescencia, que implica un deterioro progresivo del sistema inmunitario y reduce la capacidad de respuesta frente a amenazas como la gripe, incluso cuando no existen enfermedades previas.
“En mayores de 60 años, la vacuna de la gripe no solo previene la gripe: previene infartos, enfermedades cardiovasculares, neumonías y todas las complicaciones asociadas. El mensaje es sencillo: si quieres una vida saludable, incorpora la vacunación antigripal como una de sus partes fundamentales”, ha explicado Pérez.
El 33% de pacientes crónicos se vacunaría si conociera mejor los riesgos
Los especialistas apuntan a la baja percepción del riesgo en personas con patologías previas como uno de los principales frenos a la vacunación. En este colectivo, una proporción relevante desconoce hasta qué punto la gripe puede empeorar su situación clínica. Casi 2 de cada 3 pacientes con enfermedades cardiovasculares (64,7%) ignoran el impacto real que una infección gripal puede tener sobre su patología.
Esta carencia de información influye directamente en la decisión de vacunarse, ya que 1 de cada 3 pacientes crónicos (34,1%) asegura que modificaría su postura de no vacunarse si tuviera un conocimiento más claro de las consecuencias de la gripe para su enfermedad.
Además, la recomendación de los profesionales sanitarios continúa siendo el elemento que más peso tiene en la decisión de inmunizarse: un tercio de quienes se vacunan (32,1%) lo hace por consejo directo de su médico o enfermera. No obstante, el Gripómetro recoge una caída notable en la prescripción. El 58 por ciento de las personas mayores de 60 años declara no sentirse suficientemente informada, y el 13,5 por ciento de los pacientes crónicos dejó de vacunarse esta temporada al no recibir ningún recordatorio.
En paralelo, la cobertura de la vacuna frente a la COVID-19 en España también disminuye. En concreto, cae 5 puntos respecto a 2024 y se abre una brecha de 21,6 puntos por debajo de la vacunación antigripal, situándose en el 33,8 por ciento en mayores de 60 años.
“La pérdida de la coadministración gripe-COVID está dejando a colectivos de riesgo en mayor vulnerabilidad, pero hay una paradoja: la experiencia de vacunación conjunta es valorada positivamente por el 57 por ciento”, apuntan desde Sanofi.