El Consejo General de Enfermería (CGE) ha remitido una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, en la que alerta de los riesgos para la salud de las mujeres embarazadas y de los recién nacidos derivados de la atención prestada por las doulas, parteras sin formación sanitaria que actúan al margen de la evidencia científica.
En su escrito, el CGE dirige especialmente la atención hacia la Brigada Revolucionaria Unida por la Justicia, la Autonomía y lo Sagrado (B.R.U.J.A.S.), que, según el Consejo, ha difundido un comunicado en el que sostiene que las matronas están “invisibilizando saberes ancestrales y niegan el derecho a elegir cómo, con quién y en qué condiciones parir”.
Ante estas manifestaciones, la organización colegial recuerda que las matronas son enfermeras que cursan cuatro años de formación de grado y dos años de especialidad en todo lo relacionado con la salud sexual y reproductiva de la mujer. Por ello, el CGE califica las afirmaciones de B.R.U.J.A.S de “falacia”, “barbaridad”, “despropósito” y “burla” hacia estas profesionales.
La vocal matrona y vicetesorera del CGE, Montserrat Angulo, vincula el incremento de partos sin acompañamiento profesional en los últimos años con la expansión de la “falsa creencia” de que, por ser un proceso natural y fisiológico, “está exento de riesgos y no necesita cuidados”.
“Nada más lejos de la realidad, se trata de una situación bastante alarmante por actuaciones de personas sin ningún tipo de cualificación sanitaria”, ha subrayado, recalcando que este tipo de prácticas ponen en peligro vidas.
Por su parte, el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, recuerda que las doulas “no tienen competencias legalmente atribuidas, ni son una profesión sanitaria, ni profesionales sanitarios del área de formación profesional”. En consecuencia, el Consejo reclama al Ministerio de Sanidad, a las consejerías autonómicas y a los organismos responsables que adopten medidas para impedir que sigan actuando con total impunidad en el acompañamiento y atención al parto de las mujeres.
En esta línea, el CGE insta a que se impulsen todas las actuaciones necesarias, de cualquier índole, tanto en materia de inspección como de información y control, en los distintos ámbitos territoriales, con el fin de proteger la salud, garantizar la calidad asistencial y salvaguardar las competencias profesionales de las matronas.
“No se trata de resistencias, se trata de salud. ¿Qué ocurre si hay una complicación en uno de estos partos libres sin asistencia de profesionales sanitarios? ¿Quién toma las decisiones en un momento de crisis durante el parto? ¿Cómo podemos dejar en manos de estas personas la vida de nuestros futuros hijos? Estas preguntas no tienen otra respuesta que la 'Sanidad y profesionalidad'. Una sanidad como la que tenemos en España, formada por profesionales que son demandados en el resto del mundo y que hacen de nuestro sistema un orgullo”, ha reiterado Florentino Pérez Raya.