Los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han decidido prolongar las negociaciones sobre el anexo de Acceso a Patógenos y Reparto de Beneficios (PABS, por sus siglas en inglés) del Acuerdo sobre Pandemias. De este modo, las conversaciones se retomarán del 27 de abril al 1 de mayo, con el objetivo de cerrar un texto consensuado antes de la Asamblea Mundial de la Salud de mayo.
Tal y como ha comunicado la OMS, la prolongación de las conversaciones pone de manifiesto el compromiso de los países con la creación de un sistema de acceso a patógenos que facilite la identificación rápida de agentes con potencial pandémico y el intercambio de información para impulsar el desarrollo de pruebas diagnósticas y tratamientos que después se repartan de forma justa entre los Estados.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha descrito este anexo como "fundamental". "Insto a todas las delegaciones a creer en el poder de la confianza: confianza mutua, confianza en nuestras instituciones y en nuestra capacidad compartida para superar las diferencias en aras del bien común, la solidaridad y la equidad", ha afirmado.
Por su parte, el copresidente de la Mesa del Grupo de Trabajo Internacional y embajador de Brasil, Tovar da Silva Nunes, ha recalcado que los representantes de los Estados miembros "están trabajando intensamente" para lograr un anexo "ambicioso y equitativo" que pueda ser sometido a aprobación en la próxima Asamblea Mundial de la Salud.
A lo largo de la semana, las reuniones entre delegaciones permitieron avanzar en asuntos clave, como la definición y el reparto de los beneficios derivados del intercambio de patógenos, el diseño de los acuerdos contractuales que darán soporte al sistema PABS y los mecanismos de gobernanza necesarios para que este marco opere de manera eficaz, transparente y alineada con el interés público.
Los Estados miembros valoraron la cooperación constructiva alcanzada hasta ahora, aunque reconocieron que es preciso disponer de más tiempo para salvar las diferencias pendientes, cerrar la redacción definitiva y elevar el texto a la Asamblea Mundial de la Salud. Al mismo tiempo, reiteraron su adhesión a la solidaridad, al multilateralismo y al propósito compartido de construir un entorno internacional más seguro y justo frente a futuras pandemias.