Evitar las bebidas frías o confiar en que la voz se restablecerá sin intervención médica son ideas muy extendidas que, “lejos de ayudar, pueden agravar los problemas vocales y retrasar el diagnóstico de estos trastornos de la voz que, a lo largo de la vida, afectarán hasta a un 30 por ciento de la población, señala la especialista en Medicina Física y Rehabilitación, la doctora Silvia Muñoz Mora, quien recomienda la rehabilitación foniátrica”.
La integrante de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) y vicepresidenta de la Sociedad de Rehabilitación Foniátrica (SOREFON), sociedad filial de la SERMEF, indica que entre “las alteraciones más frecuentes se encuentran las disfonías funcionales, los nódulos vocales o la disfonía por tensión muscular (problema de voz o fonación, secundario a la excesiva tensión de la musculatura laríngea)”.
Asimismo, puntualiza que “los trastornos de la voz son afecciones especialmente habituales en profesionales con alta exigencia vocal (docentes, sanitarios, cantantes, actores, teleoperadores, locutores, comunicadores, juristas o trabajadores de atención al público), aunque no se limitan a ellos”.
“También afectan a niños (entre un 6% y un 23%) y a personas mayores, donde la presbifonía (cambios en la voz por envejecimiento, con pérdida de fuerza y calidad vocal) alcanza cifras del 20-30%”, ha precisado la especialista de SOREFON, con motivo del Día Mundial de la Voz que se celebra este jueves 16 de abril.
La médica rehabilitadora recuerda que “la voz, además, desempeña un papel clave en enfermedades neurológicas como la Enfermedad de Parkinson, en la que entre el 70% y el 90% de los pacientes presenta alteraciones vocales, y en patologías menos frecuentes, pero altamente incapacitantes, como la disfonía espasmódica”.
En este escenario, la SERMEF –sociedad científica que agrupa a los médicos rehabilitadores en España– recalca, a través de su portavoz, “en el valor de la voz como herramienta esencial para la comunicación, el trabajo y la calidad de vida, y subraya la necesidad de una evaluación especializada precoz ante cualquier alteración persistente”.
En relación con ello, según expone Muñoz, el “abordaje adecuado” de estos trastornos “comienza con una exploración médica foniátrica integral, realizada por un médico rehabilitador especializado”.
“Esta evaluación resulta determinante para el diagnóstico y la orientación terapéutica e incluye el estudio funcional de la voz -calidad, esfuerzo y eficacia comunicativa-, un análisis acústico vocal objetivo y la exploración instrumental mediante videofibrolaringoscopia y videoestroboscopia”, ha detallado la especialista en Medicina Física y Rehabilitación, afirma.
Además, la médico rehabilitadora ha precisado que “el análisis funcional de la voz permite entender no solo la lesión, sino también cómo utiliza el paciente su voz”. “Un aspecto clave a la hora de indicar el tratamiento más adecuado”, ha agregado.