La Asociación Mareas Blancas ha reclamado una enmienda a la totalidad al Anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud, solicitando un texto y un contenido completamente nuevos. A su juicio, la propuesta supone la “consolidación y blanqueo” de fórmulas privatizadoras, recurriendo a “atajos o subterfugios” para reforzar la colaboración público-privada en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
“El Anteproyecto de Ley de Gestión Pública que presentan es inasumible”, ha señalado la organización en un comunicado. En este mismo escrito recuerda que el 3 de marzo de 2026 remitió por correo oficial sus alegaciones en el marco del trámite de audiencia e información pública sobre la futura norma.
En el documento, Mareas Blancas detalla varios aspectos del anteproyecto que rechaza y en los que discrepa del Ministerio de Sanidad. Entre ellos, reclama que los comités de evaluación para la gestión sanitaria indirecta incluyan representación de ciudadanía civil organizada.
La asociación también reprocha que en el texto se “confirma” la continuidad de la colaboración. “De hecho se contradice con el macro estudio de Informe que el propio Ministerio presentó e hizo público comparando la gestión directa pública- respecto de las privatizadas”, añade, al considerar que el anteproyecto ignora las conclusiones de dicho análisis.
Del mismo modo, advierte de que la ley abre margen temporal y normativo para incorporar futuras o incipientes iniciativas empresariales privadas en el ámbito sanitario. “Con ellas se facilitarán los perjuicios que los titulares del SNS venimos padeciendo con la descapitalización patrimonial pública y la inequidad en los servicios”, apunta, alertando de un aumento de las desigualdades y del deterioro de los recursos públicos.
Pese a su rechazo global, la asociación admite que el texto incorpora algunas mejoras concretas, como la prohibición del modelo de construcción/concesión de obra ligado a la prestación sanitaria y a la gestión por compañías privadas, conocido por experiencias como los casos de Torrejón o Alzira.