Más de 250.000 personas murieron por meningitis en 2023 en el mundo, un tercio menores de cinco años

Un estudio global cifra en 259.000 las muertes por meningitis en 2023 y 2,5 millones de contagios, con un fuerte impacto en países de bajos ingresos.

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En 2023, la meningitis causó la muerte de 259.000 personas en todo el planeta y afectó a 2,5 millones de individuos, de acuerdo con un trabajo difundido en la revista “The Lancet Neurology” y elaborado por el consorcio internacional de investigación GBD 2019 Meningitis and Antimicrobial Resistance Collaborators.

Aunque desde 1990 se ha observado un descenso notable tanto en las tasas de mortalidad como en las de infección, los avances aún están lejos de lo necesario para cumplir las metas marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aspira a recortar las infecciones en un 50 por ciento y las muertes en un 70 por ciento de aquí a 2030.

La meningitis continúa siendo la causa infecciosa más importante de discapacidad neurológica a escala global. Desde el año 2000, la extensión de los programas de vacunación en numerosos países, tanto de renta alta como baja, ha logrado disminuir de forma considerable el número de casos y fallecimientos. No obstante, el ritmo de mejora sigue por detrás del alcanzado frente a otras patologías que también se pueden prevenir mediante vacunas.

El análisis presentado se considera la valoración global más exhaustiva de la meningitis realizada hasta el momento. En él se estima que, en 2023, se produjeron en el mundo 259.000 muertes y 2,5 millones de infecciones por esta enfermedad. Entre los factores de riesgo más determinantes para fallecer destacan el bajo peso al nacer, seguido del parto prematuro y de la exposición a la contaminación del aire, tanto en el hogar como ambiental.

La carga de enfermedad se mantuvo especialmente elevada en los países con menos recursos, con un impacto muy acusado en el denominado cinturón africano de la meningitis. En esta región, naciones como Nigeria, Chad y Níger concentraron las tasas más altas de mortalidad y de infección. “Streptococcus pneumoniae”, “Neisseria meningitidis”, “enterovirus no poliomielíticos” y otros virus se identificaron como los principales agentes responsables de los fallecimientos, mientras que los enterovirus no poliomielíticos originaron la mayoría de los casos registrados.

Los investigadores subrayan que resulta imprescindible redoblar los esfuerzos, lo que incluye ampliar la cobertura de vacunación, optimizar el uso de antibióticos, mejorar el acceso a la atención sanitaria y reforzar tanto el diagnóstico como los sistemas de vigilancia de la meningitis, con el objetivo de lograr una reducción mucho mayor de la enfermedad a nivel mundial.