Más de la mitad de las mujeres con síndrome genitourinario sigue sin tratamiento, alerta un médico de la SEMG

La mitad de las mujeres posmenopáusicas sufre síndrome genitourinario y muchas no reciben tratamiento, lo que agrava la brecha asistencial en menopausia.

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Alrededor del 50 por ciento de las mujeres posmenopáusicas presenta síndrome genitourinario y, pese a ello, más de la mitad permanece sin tratar. Así lo ha advertido el médico de familia y responsable del Área de Salud de la Mujer de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Lorenzo Armenteros del Olmo, durante su intervención en el encuentro APDate 2026.

Este síndrome constituye un trastorno crónico ligado a la caída de los niveles de estrógenos, que repercute en los tejidos vaginales, vulvares y del tracto urinario, y cuya prevalencia aumenta a medida que avanza la edad. Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado en España, solo un tercio de los ginecólogos manifestaba que preguntaría “de forma sistémica” por estos síntomas a todas las mujeres posmenopáusicas. A ello se suma que únicamente el 10 por ciento identifica que se trata de una condición crónica con distintas opciones de tratamiento.

“El desfase entre frecuencia clínica y baja verbalización refuerza la idea de que sigue existiendo una brecha asistencial en un ámbito en el que Atención Primaria puede desempeñar un papel relevante en la detección, la escucha, el abordaje inicial o la interconsulta si es procedente”, ha señalado Armenteros del Olmo al analizar la situación.

Estigma y falta de consulta en la menopausia

En paralelo, un trabajo reciente elaborado en 2025 por especialistas de la Universidad de Pittsburgh, junto con otros centros de investigación de Estados Unidos y publicado en ‘Mayo Clinic Proceedings’, puso de manifiesto que la mayoría de las mujeres de mediana edad con síntomas de menopausia no acude al médico. En esta investigación se encuestó a unas 5.000 mujeres de entre 45 y 60 años y más del 80 por ciento reconoció que no solicitaba ayuda profesional para molestias como alteraciones del sueño, aumento de peso o cambios en el estado de ánimo.

En esta línea, los autores del estudio subrayaron que son “necesarias” estrategias que eliminen el estigma de la atención de la menopausia y la hagan “más visible y accesible”.

Durante la mesa de “Salud de la mujer” de APDate 2026, los especialistas coincidieron en que la brecha en la atención de la menopausia “tiene consecuencias reales para la salud femenina”.

“Es clave que los profesionales de la salud identifiquemos y gestionemos de forma proactiva el proceso de la menopausia y sus consecuencias. De esta forma, facilitando su reconocimiento en compresión podremos realizar un avance en reducir esta brecha asistencial”, ha añadido el doctor, insistiendo en la necesidad de un abordaje anticipado desde la consulta.

Por su parte, la jefa de Servicio de Obstetricia y Ginecología del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil (Las Palmas), Alicia Martín Martínez, ha recalcado que el síndrome genitourinario de la menopausia se configura como una “necesidad asistencial concreta” y como un “terreno especialmente útil” para impulsar la detección temprana, mejorar la información a las pacientes y garantizar la continuidad asistencial.

En APDate 2026, los ponentes también han abordado el papel clave del médico de Atención Primaria para favorecer un envejecimiento saludable, proteger la salud mental y reforzar la atención integral a la salud de la mujer. A este encuentro, organizado por Italfarmaco, han acudido además profesionales de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).