Más de la mitad de quienes practican chemsex desarrollan adicción a estimulantes, según un experto

Más de la mitad de quienes practican chemsex desarrollan adicción a estimulantes y patología dual, lo que exige formación y abordajes integrados.

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Más del 50 por ciento de las personas que participan en prácticas de 'chemsex' presentan problemas adictivos vinculados a sustancias estimulantes como metanfetaminas, GHB/GBL, mefedrona y otras catinonas, de acuerdo con el médico y vicepresidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Pablo Vega Astudillo.

El 'chemsex', definido como el uso deliberado de drogas psicoactivas antes o durante las relaciones sexuales para “intensificar, facilitar o prolongar” el placer y la vivencia sexual, se ha convertido en una realidad “cada vez más frecuente” en los recursos de salud mental, especialmente en las unidades especializadas en adicciones.

Los especialistas advierten de que estas drogas poseen un elevado potencial adictivo, sobre todo cuando se consumen siguiendo pautas “compulsivas y prolongadas”, algo habitual en los encuentros de 'chemsex', donde además es común el policonsumo, lo que hace más complejo el diagnóstico y el tratamiento.

“El 'chemsex' implica el uso de sustancias psicoactivas en contextos de alta intensidad emocional y refuerzo inmediato (placer, desinhibición, conexión social), lo que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar un trastorno por uso de sustancias”, ha reflexionado el médico.

Pablo Vega insiste en que el consumo de drogas asociado al 'chemsex' no debe interpretarse como una conducta aislada, sino como la “interacción entre una sustancia y un cerebro vulnerable”, un escenario que favorece tanto la dependencia psicológica como la neurobiológica.

El experto añade que quienes recurren a esta práctica presentan con mayor frecuencia otros trastornos psiquiátricos, entre ellos depresión, trastornos de ansiedad, trastornos de la personalidad o alteraciones relacionadas con el trauma.

La patología dual, regla general en el chemsex

En esta línea, el vicepresidente de la SEPD ha indicado que la evidencia clínica y la experiencia en la atención diaria muestran que la patología dual —la presencia en una misma persona de una adicción y otro trastorno mental— “es más la norma que la excepción” en el ámbito del 'chemsex'.

“Aunque los datos exactos pueden variar, una proporción muy significativa de personas que practican 'chemsex' presenta simultáneamente un trastorno mental y un trastorno por uso de sustancias”, ha sostenido.

Por este motivo, ha defendido la importancia de un “abordaje integrado de todos los trastornos” que permita actuar sobre las causas de fondo y “no solo sobre los síntomas”. Asimismo, Pablo Vega Astudillo ha remarcado que un enfoque global y simultáneo “mejora la adherencia a los tratamientos y reduce las recaídas y las conductas de riesgo”.

Con este objetivo, la Fundación Patología Dual ha puesto en marcha un curso específico sobre esta práctica sexual, diseñado para dotar a los profesionales de herramientas que les ayuden a comprender, evaluar y tratar de forma eficaz estas realidades emergentes en la clínica diaria.

Para Pablo Vega, iniciativas formativas de este tipo son “fundamentales porque todavía existe una brecha importante” en la capacitación de los profesionales sanitarios. A su juicio, hoy en día muchos clínicos continúan “sin identificar el 'chemsex' como un fenómeno clínicamente relevante, no reconocen la patología dual subyacente y carecen de herramientas específicas de intervención”.

“Este tipo de formación responde a una necesidad creciente en el sistema sanitario español y contribuye a sensibilizar a los profesionales, mejorar el diagnóstico precoz y promover un abordaje integral y basado en evidencia”, ha concluido el experto.