Más del 70 por ciento de los adultos en España rebasa el límite de uso diario de redes sociales aconsejado por los especialistas, fijado en media hora, y más del 35,5 por ciento permanece conectado a estas plataformas más de dos horas al día, de acuerdo con la “Encuesta poblacional sobre hábítos cerebro-saludables de la población española”, realizada por la Sociedad Española de Neurología (SEN).
A partir de una muestra de más de 1.000 personas adultas, el estudio constata que únicamente el 30 por ciento utiliza las redes menos de 30 minutos diarios. Un 34 por ciento afirma dedicarles entre una y dos horas, más del 35,5 por ciento supera las dos horas, casi un ocho por ciento pasa entre cuatro y seis horas al día, y más de un 3,5 por ciento asegura conectarse más de seis horas diarias.
El presidente de la SEN, Jesús Porta-Etessam, ha señalado que rebasar las dos horas diarias en redes sociales se considera “abuso” y puede incrementar “significativamente” la probabilidad de sufrir trastornos mentales y cerebrales, como ansiedad, depresión y sensación de soledad. Además, ha advertido de que este uso excesivo interfiere en el descanso nocturno, el rendimiento laboral y la vida social, mermando la capacidad de concentración, la atención y el aprendizaje.
El trabajo de la SEN también pone de manifiesto diferencias por sexo. El porcentaje de mujeres que emplea las redes más de dos horas al día alcanza el 38 por ciento, con más de un 8,5 por ciento conectadas entre cuatro y seis horas y más de un cuatro por ciento superando las seis horas diarias. En el caso de los hombres, un 33 por ciento las usa más de dos horas, casi un siete por ciento entre cuatro y seis horas, y casi un tres por ciento más de seis horas al día.
El uso intensivo se dispara entre los más jóvenes. Un 63 por ciento de las personas de entre 18 y 34 años declara utilizar estas plataformas más de dos horas diarias, un 16 por ciento afirma que las usa más de cuatro horas y un 10 por ciento reconoce conectarse más de seis horas al día. En contraste, el 77,5 por ciento de los mayores de 60 años o bien no emplea redes sociales o les dedica menos de dos horas al día.
“Sabemos por otros estudios que España es el país avanzado donde los menores dedican más tiempo a navegar por las redes sociales, y algunos estiman que los españoles de entre 4 y 18 años pasan alrededor de 4 horas de media al día conectados, algo que es muy preocupante”, ha avisado el vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y responsable del Área de Neurotecnología e Inteligencia Artificial, David Ezpeleta.
En el caso de los menores, los expertos subrayan que los peligros son aún más marcados. Entre ellos, destacan alteraciones en el neurodesarrollo de áreas y circuitos cerebrales implicados en la regulación de las emociones, la motivación y el sistema de recompensa, así como una posible pérdida de sustancia blanca en zonas relacionadas con el lenguaje y la adquisición de la lectura y la escritura. Asimismo, se vincula este fenómeno con el incremento de los índices de depresión y de conductas suicidas en la población infantil y adolescente.
Consumo de televisión y pantallas
El informe de la SEN también analiza el tiempo dedicado a la televisión. Más del 63,5 por ciento de la ciudadanía reconoce que entre semana ve la televisión más de dos horas diarias. Esta proporción se incrementa durante el fin de semana, cuando más del 70 por ciento de los encuestados afirma pasar frente al televisor más de dos horas al día.
A diferencia de lo que ocurre con las redes sociales, son las personas mayores quienes concentran el mayor consumo televisivo. Más de la mitad de los mayores de 60 años ve la televisión entre dos y cinco horas al día, mientras que los jóvenes se sitúan mayoritariamente por debajo de las dos horas diarias.
Sobre el impacto global de las pantallas, David Ezpeleta ha recalcado que cualquier uso excesivo es “potencialmente dañino” para el cerebro. No obstante, ha precisado que la interacción constante y la gratificación inmediata propias de las redes sociales las convierten en herramientas más adictivas y con mayor capacidad de perjudicar la salud cerebral y mental. “En todo caso, la recomendación general es tratar de dedicar menos de dos horas diarias al consumo de ocio digital”, ha remarcado.
Ante este escenario, la Sociedad Española de Neurología propone limitar el tiempo de conexión a Internet y redes sociales, así como moderar el uso de pantallas en general. La entidad anima a sustituir parte de ese tiempo por actividades analógicas y socializadoras, como la lectura, la escritura a mano, los juegos de mesa, la práctica de ejercicio al aire libre o compartir momentos presenciales con amigos y familiares.