Médicos de familia y residentes reclaman fomentar desde Primaria una alimentación saludable y sostenible

Médicos de familia y residentes de la semFYC piden usar la Atención Primaria para impulsar dietas más saludables y sostenibles para personas y planeta.

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Médicos residentes de familia y profesionales jóvenes de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) insisten en la necesidad de promover desde las consultas de Atención Primaria unos hábitos alimentarios más saludables y respetuosos con el medio ambiente.

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial Sin Carne, recuerdan la conveniencia de revisar los patrones de alimentación y su repercusión tanto en la salud de cada persona como en el entorno. En este sentido, destacan que, en los países con economías desarrolladas, el modelo actual de consumo, marcado por la abundancia de productos ultraprocesados y una ingesta elevada de alimentos de origen animal —sobre todo carne roja procesada—, se asocia a un incremento del riesgo de patologías crónicas y a una mayor presión sobre los recursos naturales.

Del mismo modo, remarcan que el sistema de producción de alimentos es uno de los factores que impulsa el cambio climático, el cual a su vez compromete la estabilidad del propio sistema alimentario. Este impacto se ha intentado medir mediante indicadores como la huella de carbono y la huella hídrica de la alimentación.

“La forma en que nos alimentamos nos conecta directa e ineludiblemente con la naturaleza. No se trata solo de cuánto comemos, sino de qué comemos y cómo se produce”, explica Paula Bellido Izquierdo, vocal de residentes de la semFYC y una de las autoras del artículo “Nutrición con visión de salud planetaria: estrategias para la atención primaria”, publicado en la revista “Atención Primaria”.

“La evidencia científica indica que el actual modelo alimentario influye tanto en la salud de las personas como en la del planeta. Desde la medicina de familia podemos acompañar a la población hacia cambios progresivos y realistas que tengan un impacto positivo en ambas dimensiones”, añade.

Una sola salud y el papel de la Atención Primaria

Desde comienzos de este siglo, la Organización Mundial de la Salud impulsa el enfoque de “Una Sola Salud” (“One Health”), que concibe la salud humana, animal y ambiental como elementos de un mismo sistema interrelacionado. En este marco, los médicos recuerdan que las dietas basadas principalmente en alimentos de origen vegetal, como la denominada dieta planetaria, se presentan como una opción capaz de mejorar indicadores de salud y, al mismo tiempo, aliviar la presión sobre el medio ambiente.

Asimismo, advierten de que el modelo productivo sustentado en la ganadería intensiva y en el uso creciente de antibióticos en animales no solo favorece la aparición y diseminación de enfermedades infecciosas, sino que también contribuye al desarrollo de resistencias a estos fármacos y puede facilitar la emergencia de nuevas pandemias, uno de los grandes retos actuales para la salud pública.

Ante esta situación, sostienen que la Atención Primaria dispone de una posición privilegiada para ofrecer recomendaciones personalizadas. “La continuidad asistencial y la relación de confianza facilitan la adopción de hábitos que pueden mantenerse en el tiempo y ajustarse a las particularidades culturales, económicas y de salud de cada persona”, resaltan.

“Promover cambios en la alimentación no significa imponer restricciones drásticas, sino acompañar a las personas con alternativas saludables y sostenibles que puedan integrar en su vida cotidiana. Cada paso hacia patrones alimentarios más equilibrados contribuye a la salud individual y del planeta, y desde la Atención Primaria podemos ser un referente para guiar estas transformaciones”, concluye Bellido.