La ministra de Sanidad, Mónica García, ha arremetido este lunes contra la Comunidad de Madrid al considerar que es una de las autonomías que “intenta poner más gasolina la conflicto” en torno al Estatuto Marco, una actitud que ha tildado de “desleal”, recordando que las comunidades tienen competencias directas sobre las condiciones laborales de los profesionales sanitarios.
Ha recordado que “El sindicato médico le ha dicho (a Madrid) que la mayoría de las condiciones laborales dependen de ella, en un comunicado que hicieron hace poco. Entonces, tirar la piedra y esconder la mano no es muy leal en política, pero lo vemos muy frecuentemente”, según ha señalado en una entrevista en Radio Nacional recogida por Europa Press, donde ha remarcado que algunas comunidades “han hecho su trabajo y otras no”.
García ha subrayado que desde el Ministerio de Sanidad se está intentando actuar “al revés” y “cultivar” una relación estable y un acuerdo “con todos los sindicatos”. Así, ha explicado que la disposición para alcanzar un pacto con el Comité de Huelga médico es “amplia” y “transversal”, con el objetivo de poner fin a los paros mensuales que se vienen produciendo.
“Esa voluntad creo que es razonable que se traduzca en una desescalada del conflicto. Creo que no es justo ni para los profesionales ni para los pacientes que la vía del conflicto se mantenga mientras en las mesas de negociación cada vez tenemos más acuerdos, cada vez tenemos más consensos y tenemos más soluciones que van más allá del Estatuto Marco”, ha manifestado la titular de Sanidad.
En este contexto, ha recordado el acuerdo alcanzado el pasado viernes en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), donde Sanidad y las comunidades pactaron plantear a los sindicatos médicos la incorporación de una figura de mediación para tratar de desbloquear la huelga. “Algunos consejeros propusieron que fuera alguna organización de pacientes”, ha indicado.
Aunque ha reiterado que el Ministerio seguirá “haciendo todo lo posible” para cerrar acuerdos con las organizaciones sindicales, ha insistido en que el Estatuto Marco no puede dar respuesta a todas las demandas y que, por tanto, las comunidades autónomas deben implicarse activamente.
“El Estatuto Marco no lo soluciona todo porque es una ley estatal que pone los límites y que pone la partitura, pero la música la tienen que tocar las comunidades, y el conflicto está desafinado con respecto a la buena melodía con la que estamos llegando a todos esos acuerdos”, ha ejemplificado García.
Al ser preguntada por el aviso del Partido Popular, que ha amenazado con reclamar su dimisión si no logra poner fin a la huelga médica antes del 27 de abril, la ministra ha replicado que los consejeros autonómicos del PP deberían “ponerse a trabajar” para mejorar las condiciones laborales del personal sanitario. “Porque muchas de esas mejoras las pueden hacer ya”, ha enfatizado.
“Traición” a sus ideales y defensa de su trayectoria
La responsable de Sanidad también ha contestado a quienes le acusan de haberse alejado de sus posiciones de hace una década en relación con el Estatuto Marco, cuando participaba en las manifestaciones de las Mareas Blancas en defensa de la sanidad pública.
“Yo me he manifestado en la defensa de nuestro Sistema Nacional de Salud. Me he manifestado y he hecho huelga contra la privatización de nuestro Sistema Nacional de Salud. Yo he defendido a capa y espada, por supuesto a la profesión médica, pero a todo el Sistema Nacional de Salud y todas las condiciones laborales de todo el Sistema Nacional de Salud”, ha recordado.
En esta línea, ha insistido en que “sería una traidora” para el conjunto de los sanitarios si pasara por el Ministerio de Sanidad “sin tocar” el Estatuto Marco o la ley de ordenación de profesiones sanitarias. “Eso sí que sería, de alguna manera, una traición a la Mónica que se manifestaba y que ha luchado durante toda su vida y ha sido activista desde el Sistema Nacional de Salud. Luego, estoy perfectamente conciliada con lo de hace 10 años”, ha concluido.