Mónica García acusa a parte del comité de huelga médica de mantener el paro para favorecer al PP

Mónica García acusa a parte del comité de huelga médica y a algunos sindicatos de prolongar el conflicto como arma política al servicio del PP.

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La ministra de Sanidad, Mónica García, ha acusado al comité de huelga médica y a “algunos sindicatos” de estar utilizando el conflicto como herramienta política del PP. A su juicio, las principales demandas planteadas por los facultativos ya se han incorporado a la reforma del Estatuto Marco y, en este momento, su aplicación depende de que las comunidades autónomas las pongan en marcha en sus respectivos servicios de salud.

Tras su intervención en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, y en respuesta a los medios de comunicación, García ha señalado a “algunos” sindicatos, aquellos que “con una mano acuerdan y con la otra lo rompen”, a los que responsabiliza de “torpedear” la negociación “para poder tener una excusa para poder seguir manteniendo un conflicto que ya no está respondiendo a las reivindicaciones de los profesionales”.

“Una parte de los sindicatos médicos, estoy convencida de que estaban dispuestos a desescalar la huelga, como así nos dijeron en privado y, sin embargo, no la han desescalado. ¿Por qué? Porque le sirve de instrumento al Partido Popular. Flaco favor le están haciendo a los profesionales”, ha lamentado la ministra, denunciando una alineación “clara” de determinados sindicatos médicos “con la derecha”.

Frente a esta actitud, ha puesto en valor el papel de las organizaciones presentes en la mesa del ámbito de negociación (CCOO, UGT, CSIF y SATSE), de las que ha dicho que “han sido responsables con sus profesionales”, en contraste con el comité de huelga, del que sostiene que “están pidiendo por ellos”, incluso cuando algunos de sus portavoces sindicales reconocen “en privado” que comparten las medidas acordadas.

En esta línea, ha pedido a los facultativos que no se dejen confundir: “Que no se equivoquen los profesionales. Los sindicatos médicos cuando llegan a la mesa de negociación no están pidiendo la reducción de las guardias; no están pidiendo las mejoras de las condiciones. Están pidiendo sillas para tener una mesa de negociación propia. Están pidiendo por ellos mismos, no están pidiendo por los profesionales”, ha subrayado.

García ha añadido que, aunque algunos sindicatos le reclamaban vulnerar la Ley de Libertad Sindical, el Ministerio de Sanidad les propuso como alternativa la creación de mesas técnicas, una figura ya prevista en el EBEP y respaldada por las comunidades autónomas. Sin embargo, según ha relatado, “antes de tener esa mesa decidieron romper la baraja” y bloquear así el proceso negociador.

La titular de Sanidad ha encuadrado este enfrentamiento en una estrategia que, a su entender, no es nueva y que recuerda a la oposición que parte del sindicalismo médico mostró en 1986 frente a la Ley General de Sanidad impulsada por Ernest Lluch. “En 1986 quienes se opusieron a la Ley General de Sanidad, de la que ahora estamos orgullosos, fueron exactamente la Confederación Estatal de Sanidad y, en su momento, Alianza Popular”, ha rememorado, atribuyendo entonces también el objetivo de “intentar deconstruir el gobierno en el que en ese momento estaba”.