La ministra de Sanidad, Mónica García, ha salido en defensa del Real Decreto de universalidad aprobado el pasado mes de marzo, subrayando que la universalidad es “pilar fundamental” del sistema sanitario y contraponiéndola al concepto de 'prioridad nacional' que atribuye a “Partido Popular (PP)” y “Vox”.
Coincidiendo con el 40º aniversario de la Ley General de Sanidad, ha señalado que “no hay mejor homenaje que recuperar este principio”, remarcando que no nace “de un Real Decreto que nosotros hayamos puesto para facilitar o quitar los obstáculos que estaban poniendo algunas comunidades a la garantía de este derecho”, según ha explicado durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad del Senado, donde ha informado sobre esta cuestión a petición del Grupo Parlamentario Plural.
García ha recordado que “el único momento que se ha escapado de esa voluntad democrática, esa voluntad solidaria y esa voluntad universal fue cuando el PP hizo una excepción y una exclusión sanitaria durante seis años, desde el año 2012 hasta el año 2018”. “Es en el año 2018 donde se recupera esa universalidad”, ha manifestado, para remarcar que lo que se ha hecho “es garantizar que esa universalidad se cumple” y evitar que se utilicen “vías accesorias para saltarse la ley”.
La titular de Sanidad ha insistido en que esta norma se ha impulsado “porque no nos podemos permitir que haya ciudadanos en nuestro país que no tengan acceso a la Sanidad”, y ha defendido que responde a “un listón moral alto” y “por moral”. A ello ha sumado también un argumento práctico: “Aunque solo sea por eficacia”, ha apuntado.
En esta línea, ha explicado que “cuando tú atiendes a un paciente en los pilares de nuestra Sanidad, como puede ser la Atención Primaria, pudiendo prevenir las agudizaciones o las cronificaciones, al sistema le ahorras dinero y a las personas les ahorras sufrimiento”. “La universalidad es un pilar fundamental de nuestro sistema sanitario”, ha reiterado, lamentando que, “por desgracia”, ahora se hable “de prioridad nacional, que solo se sanen los nacionales”.
Un sistema sanitario que es “la envidia del mundo”
Para García, este planteamiento obedece a “una miopía absoluta de lo que significa este país”, cuyo sistema sanitario “es la envidia del mundo, es la envidia de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”. En contraposición, ha aludido a Estados Unidos, al que ha descrito como “referente” para los partidos de la derecha, donde “el 65 por ciento de las bancarrotas se deben a problemas de salud”.
“Por suerte, tenemos un país que pone la dignidad de las personas en el centro y los Derechos Humanos en el centro”, ha añadido, destacando que España es “faro moral del mundo” también “en la regularización de las personas” que residen en el territorio. “Va de la mano”, ha indicado, resaltando que el objetivo es garantizar “derechos” a las personas migrantes para “tener una sociedad cohesionada, sin expulsar a nadie, sin deportar a nadie”.
“Para nosotros, la prioridad son los Derechos Humanos” y “la prioridad para otros serán el racismo y la xenofobia”, ha resumido García, quien ha incidido en que los profesionales sanitarios no pueden “discriminar a las personas ni por su origen, ni por su raza, ni por su sexo, ni por su ideología, ni por nada”. A su juicio, “cuando en el año 2012 se introdujo la exclusión sanitaria”, se estaba “colisionando con la buena praxis de los profesionales sanitarios”.
Finalmente, ha reivindicado el papel del Sistema Nacional de Salud (SNS) y del modelo de cobertura universal. “Nos ha hecho ser líderes en trasplantes, líderes en ensayos clínicos, líderes en acceso a los medicamentos de nuestros pacientes”, ha destacado, para cerrar recordando que todo ello es fruto de “una construcción colectiva y democrática de todos los ciudadanos y ciudadanas de este país”.