La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido en el Senado el récord de 12.366 plazas de Formación Sanitaria Especializada ofertadas este año, presentándose como “orgullosa responsable” de la labor de su departamento después de que la senadora del PP Rosa Romero reclamara una auditoría independiente de los exámenes MIR.
En la sesión de control al Gobierno en la Cámara Alta, García ha contrapuesto la actual convocatoria con la de anteriores ejecutivos del PP. “Entiendo que estén rabiosos porque nosotros estemos revirtiendo todos sus recortes. Entiendo que estén rabiosos porque este año hemos sacado una cifra histórica con 12.366 plazas frente a sus pírricas 8.000, un 40 por ciento más”, ha resaltado la ministra durante su intervención.
La titular de Sanidad ha reivindicado también las principales medidas impulsadas por su equipo, entre ellas la tramitación de una ley para blindar la universalidad del sistema, la aprobación del primer Plan Nacional Contra el Suicidio y la llegada a España de más de 60 niños y niñas de Gaza para recibir tratamiento sanitario.
En su réplica a la bancada popular, García ha defendido la fortaleza del sistema público: “Y fíjese si nuestra sanidad pública es universal, es de calidad y es magnánima, que es también capaz de tratar a todos aquellos que, como ustedes, la quieren desacreditar y la quieren recortar”.
La ministra ha acusado a los senadores del PP de anteponer los intereses económicos a la salud. Según ha señalado, cuando los populares “oyen hablar de salud y sanidad, en realidad escuchan el 'clin-clin' de la caja registradora”, y ha sostenido que el modelo sanitario que promueven tiene como “gran faro” a Estados Unidos, donde, ha indicado, el 65 por ciento de las bancarrotas familiares están relacionadas con el sistema sanitario.
García ha reivindicado igualmente su trayectoria en defensa de la sanidad pública y su presencia en protestas ciudadanas. “La sanidad no se vende, la sanidad se defiende”, ha concluido su intervención.
“El examen MIR ha sobrepasado todas las líneas rojas”
Por su parte, la senadora del PP Rosa Romero ha cargado contra la última convocatoria del examen MIR, que, a su juicio, ha “sobrepasado todas las líneas rojas” tras la dimisión de varios expertos y el retraso en la publicación de las listas de resultados.
“Han convertido este examen en un absoluto desastre, en una inseguridad jurídica para miles de aspirantes que no se puede admitir”, ha denunciado Romero, recordando que la Asociación MIR España ha pedido una auditoría externa con el objetivo de depurar posibles responsabilidades.
En esta línea, la parlamentaria popular ha insistido en la necesidad de una auditoría independiente y ha reclamado “luz y taquígrafos para saber la verdad”, al remarcar que el MIR “no es un trámite más, sino la puerta de entrada a la formación de los futuros especialistas”.