Novartis ha comunicado este jueves que va a reforzar y ampliar sus programas destinados a detectar y tratar a pacientes con enfermedades cardíacas y cáncer en comunidades de difícil acceso de todo el planeta.
La farmacéutica explica que esta iniciativa se enmarca en un escenario en el que las políticas de salud pública frente a las patologías crónicas se están estancando o incluso retroceden en numerosos países.
En este contexto, la compañía casi triplicará, de aquí a 2030, el alcance de tres modelos de atención sanitaria comunitaria enfocados en reducir las desigualdades en el acceso a la salud entre poblaciones con bajos ingresos, áreas rurales y otros colectivos vulnerables, pasando de 11 a más de 30 países.
“Vamos más allá para llevar la atención de las enfermedades cardíacas y el cáncer a las comunidades que están quedando al margen de los sistemas de salud”, ha señalado Michelle Weese, chief corporate affairs officer de Novartis.
“Ante la desaceleración de los avances frente a las enfermedades crónicas en muchos países y con millones de personas que no acceden a tratamientos potenciales, existe una necesidad urgente de nuevas soluciones sostenibles que mejoren el acceso a la atención sanitaria”, ha añadido Weese.
Cada uno de estos programas prevé que los equipos de Novartis colaboren estrechamente con una red concreta de actores locales —como asociaciones comunitarias, autoridades sanitarias y empresas privadas— con el fin de ampliar el acceso a la prevención.
Modelos comunitarios en Estados Unidos
En Estados Unidos, la empresa está desplegando su modelo de Aceleradores de Salud Inclusiva (IHA), una estrategia impulsada por la comunidad que busca promover el diagnóstico precoz del cáncer de próstata y de mama y reducir las brechas asistenciales entre las poblaciones con menor acceso.
Con inicio en cinco grandes urbes —Nueva York, Los Ángeles, Detroit, Houston y Baltimore—, los IHA persiguen facilitar el acceso a información sanitaria, pruebas de cribado gratuitas, diagnóstico y seguimiento clínico mediante acuerdos locales adaptados a las necesidades de cada entorno.
Este enfoque se apoya en colaboraciones ya existentes en Estados Unidos para combatir las enfermedades cardiovasculares, entre ellas el programa “Health Assessments and Rapid Transformation (HEART)”, lanzado el año pasado junto con la “School of Global Health del Meharry Medical College”.
Expansión en países de ingresos bajos y medios
En naciones de ingresos bajos y medios, la unidad de Salud Global de Novartis lleva a cabo actualmente Iniciativas de Salud Comunitaria (CHIs) en Vietnam, Ruanda y Bolivia, con el objetivo de llegar a pacientes fuera de los circuitos comerciales habituales, y contempla ampliarse a al menos otros siete países de aquí a 2030.
El modelo se inspira en una colaboración previa en áreas rurales de Vietnam que logró duplicar las tasas de control de la hipertensión arterial y permitió que más personas iniciaran tratamiento en entornos cercanos a sus hogares.
Programa CARDIO4Cities y salud cardiovascular urbana
Al mismo tiempo, el programa CARDIO4Cities, impulsado por la Fundación Novartis para apoyar a las ciudades en la mejora de la salud cardiovascular, opera actualmente en ocho países y prevé extenderse a 23 países para 2030.
Esta iniciativa combina datos en tiempo real, herramientas de inteligencia artificial y alianzas estratégicas para reforzar la prevención, la detección temprana y el manejo de las enfermedades cardiometabólicas, con la meta de llegar de forma proactiva a las personas en sus propias comunidades.