Nuevas técnicas no invasivas para la esofagitis eosinofílica reducirían el gasto sanitario, según un estudio

Un estudio en España revela que reducir las endoscopias mediante métodos no invasivos en esofagitis eosinofílica recortaría de forma notable el gasto sanitario.

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Un reciente trabajo difundido en “The European Journal of Health Economics” destaca la relevancia de impulsar métodos no invasivos para el control de la esofagitis eosinofílica en España, ya que podrían disminuir de forma notable el coste sanitario asociado a esta patología.

La investigación analiza por primera vez en nuestro país los costes médicos directos de la esofagitis eosinofílica durante el primer año tras el diagnóstico. Las conclusiones indican que la mayor parte del gasto procede de los procedimientos endoscópicos, cuyo número se reduce de manera marcada en quienes muestran una respuesta temprana al tratamiento de primera línea.

Estos resultados refuerzan la necesidad de progresar en el diseño de herramientas no invasivas para valorar la enfermedad y de localizar marcadores que ayuden a anticipar la respuesta al tratamiento.

La esofagitis eosinofílica (EEo) es una patología inflamatoria crónica del esófago que causa síntomas como dificultad para tragar o impactación de alimentos y es la principal causa de disfagia en niños y adultos jóvenes. Aunque su frecuencia ha crecido de forma importante en las últimas décadas, hasta ahora no se había estudiado en Europa el impacto económico que representa para los sistemas públicos de salud.

El estudio, llevado a cabo por personal investigador del CIBER en el Instituto de Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha (IDISCAM), utilizó datos de 302 personas diagnosticadas en 2017 y 2018 e incluidas en la plataforma europea multicéntrica EoE CONNECT.

Desde la perspectiva del sistema sanitario público y aplicando las tarifas oficiales de 2018, el análisis estimó que el coste directo medio anual por paciente con EEo fue de 1.842,07 euros, cifra que, tras la actualización con el Índice de Precios de Consumo, podría haber alcanzado los 2.074,55 euros en 2024.

Las endoscopias digestivas altas y las biopsias vinculadas a ellas concentraron el grueso del gasto, con un 68 por ciento del total. Por detrás se situaron las consultas ambulatorias (15,9%) y los fármacos empleados en el tratamiento (10,8%). Las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios supusieron una fracción muy reducida del coste global (0,3 % y 1,5%, respectivamente).

“El elevado peso de los procedimientos endoscópicos en el gasto sanitario pone de manifiesto el reto que supone para los sistemas de salud el manejo de la esofagitis eosinofílica”, explica Alfredo J. Lucendo, investigador principal del estudio.

Edad, gravedad de la enfermedad y respuesta al tratamiento, claves en el gasto

El trabajo identificó varios factores clínicos y demográficos que condicionan de forma significativa el coste sanitario en el primer año tras el diagnóstico. Los pacientes pediátricos generaron un gasto medio superior (2.101,51 euros) al de los adultos (1.784,29 euros), fundamentalmente por la necesidad de recursos adicionales en las endoscopias, como la anestesia y los cuidados posteriores al procedimiento.

También se observó que la gravedad de la enfermedad influye en el coste: quienes presentaban afectación endoscópica moderada o grave soportaron un gasto mayor que los casos leves. Además, los hospitales con mayor volumen de pacientes registraron un coste medio más alto por persona, en parte por atender a más niños y realizar un mayor número de endoscopias por paciente.

Uno de los datos más destacados fue que los pacientes que respondieron al tratamiento de primera línea lograron reducir el gasto anual en casi 370 euros por persona, sobre todo al evitar procedimientos adicionales, en especial endoscopias no urgentes. Sin embargo, el 28 por ciento de los pacientes no alcanzó la remisión clínico-histológica durante el primer año tras el diagnóstico.

El equipo investigador insiste en que la fuerte dependencia de las endoscopias para el diagnóstico, el control de la respuesta terapéutica y el seguimiento de la esofagitis eosinofílica evidencia la urgencia de potenciar la investigación en estrategias diagnósticas y de monitorización menos invasivas y más coste-eficientes.

“Mejorar el abordaje de esta enfermedad no solo tendría un impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes, sino que también contribuiría a un uso más eficiente y sostenible de los recursos del sistema sanitario”, concluye Leticia Rodriguez-Alcolado, investigadora CIBEREHD y primera autora del estudio.