El 89,7 por ciento de los adultos españoles no tiene incorporado en su historia clínica el índice de masa corporal (IMC), de acuerdo con el estudio “Evaluación nacional en vida real del impacto económico de la obesidad en el sistema sanitario español (ECC-OS)”, impulsado por la compañía médica Lilly y centrado en analizar cómo se registra la obesidad en las consultas de Atención Primaria.
El trabajo revela además que sólo el 54,3 por ciento de las personas con un IMC en rango de obesidad (IMC mayor o igual a 30 kg/m2) anotado en su historial cuenta con un diagnóstico formal de obesidad. Este desfase supone un importante infradiagnóstico de la enfermedad, que complica su seguimiento y la prevención de las complicaciones asociadas. Entre quienes sí figuran en los registros, aproximadamente la mitad presenta ya otras patologías como hipertensión arterial (49,7%), dislipidemia (47%) o diabetes (24,6%).
“La obesidad es una enfermedad crónica asociada a más de 200 complicaciones de salud”, señala Gabriel Cuatrecasas, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y coautor del estudio. “Su correcta identificación y registro en la historia clínica constituye el primer paso para abordarla de forma estructurada, facilitar un diagnóstico precoz y prevenir el desarrollo de patologías asociadas. Las diferencias observadas entre comunidades autónomas reflejan un importante infrarregistro que pone de relieve la necesidad de mejorar su reconocimiento clínico, especialmente considerando la elevada carga asistencial y el impacto económico que conlleva”, ha detallado.
Según los datos, algo más de 3 millones de adultos tienen consignado en su historial el código diagnóstico de obesidad (3.285.946), lo que representa el 9,6 por ciento de la población adulta incluida en la base analizada. Esta proporción equivale a cerca de la mitad de los casos calculados por estudios de prevalencia como ENE-COVID o ENPE, lo que confirma un claro infradiagnóstico.
El análisis económico muestra que ese 9,6 por ciento de pacientes atendidos en Atención Primaria concentró el 17,1 por ciento del gasto total en este nivel asistencial derivado de visitas al centro de salud y derivaciones a otros especialistas.
En 2022, el coste anual medio en Atención Primaria ascendió a 1.656 euro/persona con diagnóstico de obesidad, frente a 851 euro/persona en quienes no tenían este diagnóstico. Además, se contabilizaron cerca de 16.000 ingresos hospitalarios entre las personas con obesidad, con un desembolso de 79,8 millones de euros.
“En este sentido, documentar la obesidad podría ser el primer paso para asignar eficazmente los recursos y hacer una valoración más precisa de los costes sanitarios respecto a esta patología”, señalan los autores del estudio.
“LO QUE TU IMC DICE DE TI”
El IMC y la medición del perímetro de la cintura se utilizan de forma habitual como indicadores indirectos para detectar exceso de peso, ya que permiten estimar la adiposidad en la mayoría de los pacientes. Este índice se obtiene a partir del peso y la altura, lo que lo convierte en un método rápido de cribado del sobrepeso y en una herramienta clave para la prevención desde la Atención Primaria.
Con este enfoque y coincidiendo con el Día Mundial de la Obesidad, la compañía Lilly ha puesto en marcha la campaña “Lo que tu IMC dice de ti”, una acción orientada a subrayar la importancia de adelantarse a la obesidad y a las complicaciones asociadas antes de que se manifiesten.
“La medida del IMC, así como otras mediciones sencillas como la relación entre el perímetro de la cintura y la altura, es un primer paso de concienciación con una medida fácil de obtener. Estas mediciones proporcionan información tanto al profesional sanitario, como al paciente, para poder iniciar un diagnóstico preciso de la obesidad y tomar las medidas necesarias acordes al estado de salud actual de cada persona”, ha finalizado Irene Romera, directora médica de la Unidad Cardiometabólica de Lilly en España.