Oncólogos marcan el fin de los protocolos rígidos y el salto definitivo a las terapias dirigidas contra el cáncer

Expertos en cáncer confirman el fin de los protocolos rígidos y el avance imparable de las terapias dirigidas y la medicina de precisión en tumores avanzados.

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El oncólogo médico José Ángel García Sáenz, especialista del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha dado por terminada la etapa de los protocolos estándar e inflexibles en el tratamiento del cáncer y ha descrito un cambio de paradigma hacia las terapias dirigidas, conocidas como balas mágicas. Esta visión ha sido compartida por todos los participantes en el XXVIII Simposio de Revisiones en Cáncer.

“El éxito hoy depende de nuestra capacidad para casar el fármaco adecuado con la alteración biológica exacta de la paciente en cada momento de su enfermedad”, ha afirmado durante su ponencia, centrada en el cáncer de mama luminal y en el complejo escenario que se abre tras el fallo de los inhibidores de CDK4/6, considerados el estándar de primera línea frente a este tipo de tumor.

Ante la previsión de que hasta 12 nuevos agentes biológicos se incorporen en breve al arsenal terapéutico, García Sáenz ha insistido en que el testaje genómico debe convertirse en la “llave maestra” de cada decisión clínica. “Ya no es posible tratar a la paciente post-CDK sin conocer las alteraciones genómicas exactas que han surgido como mecanismo de resistencia”, ha recalcado.

La oncóloga del Hospital 12 de Octubre de Madrid Eva Ciruelos ha centrado su intervención en la consolidación de los fármacos conjugados (ADCs), una plataforma terapéutica que ha modificado de forma radical el abordaje del cáncer de mama avanzado. A su juicio, los especialistas deben aprender a secuenciar y combinar estos tratamientos para evitar agotar demasiado pronto las opciones disponibles para cada paciente.

Para Ciruelos, el progreso pasa por descifrar la biología tumoral “en tiempo real” y estudiar los mecanismos de resistencia mediante biopsias seriadas durante el tratamiento. “Ya no nos basta con saber que un fármaco funciona; necesitamos comprender por qué deja de hacerlo para diseñar combinaciones que ataquen no solo a la célula tumoral, sino a todo su entorno”, ha explicado. Además, ha planteado un horizonte esperanzador al cuestionarse si estos fármacos de alta potencia podrán utilizarse en fases más tempranas de la enfermedad con el objetivo de alcanzar la curación.

Cáncer colorrectal avanzado y medicina de precisión

En el ámbito del cáncer colorrectal avanzado, la oncóloga Auxiliadora Gómez España, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba (Andalucía), ha centrado su ponencia en los beneficios de la medicina personalizada. Ha remarcado que el abordaje terapéutico ya no se concibe “sin conocer el perfil molecular de cada paciente”.

Según ha explicado, la supervivencia media supera actualmente los 36 meses, un escenario “impensable” hace tan solo dos décadas y que “obliga a ser mucho más precisos” a la hora de seleccionar tratamientos cuando las líneas estándar dejan de ser efectivas. La clave, ha indicado, es disponer desde el diagnóstico de un mapa genético completo que sirva de guía en cada decisión.

Asimismo, ha recordado que la medicina de precisión ya es fundamental en los pacientes con dianas terapéuticas definidas. “Para los pacientes con mutaciones específicas, como las de HER2 o las fusiones de RET, ya tenemos balas mágicas. Utilizar fármacos dirigidos en estos casos no es una opción secundaria, es lo que realmente permite marcar la diferencia en la supervivencia a largo plazo”, ha señalado.

Nuevos enfoques en cáncer de páncreas y enfermedad oligometastásica

La oncóloga médica Ana Fernández Montes, del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (Galicia), ha destacado que la idea de tratar el cáncer de páncreas bajo un esquema rígido también ha quedado desfasada. Ahora, la mejora en la supervivencia pasa por “perfilar” genéticamente a cada paciente y adaptar la estrategia a sus alteraciones concretas.

El mayor salto cualitativo, ha apuntado, se debe a la secuenciación masiva (NGS). A su juicio, ya no basta con clasificar a los pacientes como portadores o no de mutaciones, sino que es necesario llevar a cabo una búsqueda minuciosa del error genético específico. “El paradigma ha dado un vuelco: hoy necesitamos conocer el codón y el exón específicos de la mutación. Identificar con precisión ese fallo nos permite utilizar terapias dirigidas contra variantes de KRAS que hasta hace muy poco eran inalcanzables”, ha indicado.

Fernández Montes también ha puesto en valor el cambio en el pronóstico de la enfermedad oligometastásica, en la que el tumor se limita a localizaciones muy concretas. En su opinión, la combinación de quimioterapia con tratamientos locales, como la cirugía o la radioterapia, está abriendo una oportunidad inédita y permitiendo alcanzar tasas de supervivencia que antes no se contemplaban.

Cáncer de ovario recurrente y nuevas dianas

El oncólogo Andrés Redondo, del Hospital Universitario La Paz de Madrid, ha analizado las opciones actuales para el cáncer de ovario recurrente cuando el platino deja de ser eficaz. Ha considerado insuficiente la clásica clasificación basada únicamente en el intervalo de recaída y ha defendido la necesidad de avanzar hacia una verdadera medicina de precisión.

En este contexto, ha subrayado que la prioridad de la especialidad es identificar dianas concretas, como la expresión de FRa, con el fin de emplear anticuerpos conjugados que están demostrando resultados claramente superiores a la quimioterapia convencional.

Redondo ha concluido resaltando el impacto que está teniendo la integración de la inmunoterapia y de los nuevos fármacos dirigidos en escenarios históricamente asociados a un pronóstico muy desfavorable, abriendo nuevas posibilidades terapéuticas para las pacientes con cáncer de ovario.