El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, se ha desplazado este martes a la planta de producción de GSK en Aranda de Duero (Burgos), un complejo industrial que da empleo a unas 650 personas y que fabrica cada año más de 175 millones de unidades de medicamentos. Durante la jornada, también ha recorrido las recién inauguradas instalaciones de la nueva zona logística automatizada del centro.
“Es posible generar competitividad industrial fuera de los principales núcleos urbanos en España, impulsando así la I+D nacional, además de proporcionar autonomía estratégica y desarrollo del territorio”, ha subrayado Padilla en su intervención. En la visita ha estado acompañado por la presidenta de GSK España, Florencia Davel, y la directora de la planta burgalesa, Carolina Sánchez-Céspedes.
La factoría, en funcionamiento desde 1978, está especializada en la fabricación, empaquetado y distribución de medicamentos de las áreas de Respiratorio, Oncología, tratamientos frente al VIH y otras patologías.
Florencia Davel ha reiterado la apuesta de la multinacional por seguir destinando recursos a España y por fortalecer la colaboración público-privada. En esta línea, ha recordado que la biofarmacéutica ha destinado más de 366 millones de euros a proyectos de investigación y desarrollo en los últimos cinco años.
“España representa un pilar clave en el ecosistema de innovación de nuestra compañía”, ha remarcado, antes de precisar que, solo en 2025, GSK España participó en el desarrollo clínico de 53 moléculas en 67 indicaciones distintas, mediante 110 ensayos clínicos en los que han intervenido 580 centros y más de 3.200 pacientes.
Nueva zona logística totalmente automatizada
La nueva área logística cuenta con una superficie de 12.000 metros cuadrados distribuidos en tres alturas. En ellas se sitúan la zona automatizada para la recepción y expedición de materiales y medicamentos, un laboratorio de control de nueva creación y un área reservada para acoger futuros proyectos de la compañía.
En este edificio destaca la automatización integral de los flujos de materiales, ya que todos los movimientos internos se realizan mediante vehículos autoguiados. Según GSK, este sistema elimina la presencia de operarios en la zona operativa, eleva los estándares de seguridad y minimiza el riesgo de accidentes laborales.
Carolina Sánchez-Céspedes ha puesto en valor el impacto de esta infraestructura, con la que, a su juicio, se refuerza la capacidad logística del centro y se consolida el rol de GSK Aranda “como un centro estratégico de suministro global”.
Durante el recorrido, la delegación también ha conocido de primera mano los proyectos ligados a la sostenibilidad, entre ellos la planta de criogenización, donde se recoge y trata el propelente utilizado en la fabricación de inhaladores para disminuir las emisiones de CO2, y el huerto solar, integrado por más de 6.000 paneles fotovoltaicos que aportan el 30 por ciento de la energía eléctrica consumida en la instalación.