El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha defendido este miércoles la necesidad de mantener el acceso universal al sistema sanitario público y garantizar su viabilidad, rechazando los discursos “racistas” que cuestionan que España sea “el hospital de Senegal” y recordando que “la población migrante aporta muchísimo más de lo que recibe”.
Padilla se ha expresado así durante el acto ‘Derecho a la sanidad del futuro’, organizado por Talento para el Futuro en la sede del Ministerio de Sanidad. En este encuentro, ha remarcado que el real decreto sobre universalidad aprobado el pasado marzo por el Consejo de Ministros es “especialmente relevante” en un contexto internacional en el que muchos Estados están pensando “en clave de exclusión”.
Según ha expuesto, la universalidad es “la mejor de las opciones” tanto para la gestión del sistema sanitario como para la configuración de la sociedad, la justicia social y la eficiencia económica. Ha recalcado que “todos los estudios, porque hay muchísima evidencia, muestran que los sistemas sanitarios son sostenibles gracias a que son universales, no a pesar de ser universales”.
En esta línea, ha advertido de que, cuando se deja fuera a determinados colectivos, los Estados se ven obligados a mantener “unos mínimos” de atención. Esto provoca que, en numerosos países, las personas migrantes en situación irregular sin derecho a atención sanitaria ordinaria solo puedan acudir a los servicios de Urgencias, que ha descrito como “el lugar menos eficiente del mundo” para abordar problemas de salud habituales.
Frente a este modelo, ha resaltado que, en España, la Atención Primaria (AP) es la pieza “fundamental” que “facilita” la universalidad del sistema sanitario. “Cualquier persona que viva en España tiene derecho a tener asignado un médico de familia y una enfermera de Atención Primaria. Esto es ciencia ficción incluso en países que tienen sistemas cuasi universalistas”, ha manifestado.
Garantizar derechos y combatir la estigmatización
Padilla ha recalcado que asegurar un acceso universal a la sanidad “no va de turismo sanitario”, sino de garantizar a todas las personas que residen en España “los derechos asociados a la vida y a la participación en esa vida social”.
Ha puesto como ejemplo que la “beligerancia” que se observa en el debate sobre la asistencia sanitaria a personas migrantes no se reproduce con la misma intensidad en el ámbito educativo. “Yo creo, o al menos creo que es muy difícil escuchar, que es muy poca la gente que piensa que a un niño de ocho años, hijo de migrantes irregulares, no hay que escolarizarlo”, ha señalado.
También ha denunciado que, cuando surgen problemas en un servicio público, “la vía fácil” consiste en “señalar al culpable vulnerable”, en lugar de señalar al “político corrupto de turno” o a “la empresa buitre que intenta hacer el mayor beneficio posible inflando precios y no mejorando los servicios”.
Por otro lado, el secretario de Estado ha defendido la necesidad de reforzar la “salud global”, que, a su juicio, debe asentarse, entre otros pilares, en la protección del “multilateralismo”. Ha recordado que este enfoque “ha sufrido” con la salida de Estados Unidos de varios órganos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la aparición de una “ONU paralela”.
En este sentido, ha insistido en la importancia de reivindicar que el peso de la voz y el voto de todos los países sea equivalente, frente al auge de las relaciones bilaterales o su desplazamiento hacia foros alternativos.
Avances en la ley antitabaco y nuevas regulaciones
En otro momento de su intervención, Padilla ha subrayado la necesidad de actuar “de todas las maneras y todo el tiempo” para disminuir el consumo de tabaco, ya que el impacto de las políticas de control “se va mitigando” con el tiempo y “no a todo el mundo se le llega por la misma vía”.
Ha indicado que la regulación “funciona”, pero ha insistido en que el “elemento fundamental” pasa por el “cambio del imaginario cultural”, por lo que ha defendido que ambas dimensiones, normativa y social, deben ir “de la mano”.
En cuanto a las medidas concretas, ha avanzado que el Ministerio de Sanidad ultima el envío al Consejo de Estado del proyecto de real decreto que regula determinados aspectos de los productos del tabaco y sus derivados, en el que se prevén, entre otros puntos, límites a las bolsas de nicotina.
Además, ha informado de que, esta semana, la Comisión Europea devolverá el proyecto de ley antitabaco, que incluye la ampliación de los espacios libres de humo, con el fin de que pueda continuar su tramitación.