Profesionales y pacientes aplauden el nuevo consenso para tratar la enfermedad renal crónica

Sociedades científicas y pacientes celebran el nuevo consenso nacional que marcará la estrategia frente a la enfermedad renal crónica hasta 2028.

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La Sociedad Española de Nefrología (SEN), la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN) y la Federación Nacional de Asociaciones de Pacientes Renales ALCER han mostrado su satisfacción por la aprobación del “Documento de consenso para el abordaje de la ERC”, que marca la hoja de ruta para la atención de la enfermedad renal crónica entre 2025 y 2028.

El texto, validado este jueves por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), tiene como finalidad reforzar la detección temprana en personas con factores de riesgo y perfeccionar la coordinación entre la Atención Primaria (AP) y la atención especializada.

Profesionales sanitarios y asociaciones de pacientes valoran que el documento refuerce la continuidad asistencial, la coordinación y la igualdad en el acceso, así como el papel central que otorga a pacientes y cuidadores, incorporando un enfoque integral que abarca promoción, prevención, diagnóstico precoz, tratamiento, seguimiento y rehabilitación.

“Con este documento de consenso a nivel nacional se garantiza la aplicación y adaptación de esta nueva estrategia de la ERC a las diferentes realidades de las comunidades y regiones de España, lo que es, sin duda, una gran noticia para que la asistencia sanitaria, y especialmente la prevención y la detección precoz de la ERC dé un gran salto y contribuya a frenar el crecimiento que esta patología ha experimentado en los últimos años en nuestro país y en todo el mundo”, ha destacado el presidente de la SEN, Emilio Sánchez.

Entre las principales líneas de actuación del consenso figura también la incorporación de sistemas de alerta automática en las historias clínicas electrónicas, con el fin de facilitar a los médicos la identificación de pacientes en riesgo y el ajuste de las dosis de fármacos según la función renal de cada persona.

Asimismo, se prevé el desarrollo de programas formativos, el impulso del autocuidado y la promoción de la toma de decisiones compartida, con la participación activa de las asociaciones de pacientes.

Se estima que afecta al 15% de la población

En España, se calcula que la ERC ya alcanza al 15 por ciento de la población, en cualquiera de sus estadios e incluyendo a quienes aún no han sido diagnosticados. Paralelamente, la prevalencia del tratamiento renal sustitutivo (TRS), es decir, el número de personas en diálisis o con trasplante, ha crecido un 30 por ciento en los últimos diez años, hasta llegar a 68.403 personas en estas terapias.

La enfermedad renal crónica se ha ganado el calificativo de epidemia silenciosa, dado que los síntomas suelen aparecer solo en fases avanzadas, lo que provoca un elevado infradiagnóstico, con cifras que superan el 40 por ciento.

El incremento de casos se asocia a factores de riesgo como la diabetes y la enfermedad cardiovascular, responsables del 40 por ciento de los diagnósticos, además de la obesidad, la hipertensión arterial o el consumo de tabaco, elementos en gran medida prevenibles.

Por este motivo, los profesionales sanitarios y los pacientes subrayan la relevancia de la prevención primaria, orientada a fomentar un estilo de vida saludable, el abandono del tabaco, el control del exceso de peso y la práctica regular de ejercicio físico. Igualmente, remarcan la necesidad de la detección precoz mediante análisis de sangre y orina para determinar niveles de creatinina y albúmina, con el objetivo de iniciar el tratamiento lo antes posible.