La Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI) ha difundido un documento de posicionamiento en el que apuesta por un modelo asistencial renovado que incorpore de forma estructurada la consulta clínica y la hospitalización dentro de las unidades de RVI. Este enfoque se considera clave para afianzar la especialidad como área médico-quirúrgica centrada en las necesidades del paciente.
Tal y como detalla la sociedad científica, que ha hecho pública su postura en la revista “Radiología”, la RVI ha dejado atrás su carácter primordialmente técnico para configurarse como una especialidad médico-quirúrgica completa, orientada a la atención integral del paciente. De este modo, ha pasado de ser una disciplina básicamente técnica a un modelo asistencial que incluye la valoración clínica previa y posterior al procedimiento, la toma de decisiones terapéuticas, la hospitalización y el seguimiento prolongado.
“Esta transformación mejora los resultados clínicos, incrementa la seguridad del paciente, afianza y refuerza el papel del radiólogo intervencionista dentro de los equipos multidisciplinares”, según ha destacado el presidente de SERVEI, Santiago Méndez.
El texto examina los principales obstáculos que frenan la implantación de este modelo, entre los que sobresalen la falta de tiempo, recursos o reconocimiento institucional/administrativo, y plantea alternativas organizativas factibles. Para ello, establece distintos niveles graduales de prestación asistencial y describe esquemas de hospitalización adaptables a la realidad de cada hospital, que van desde unidades de día de corta estancia hasta camas o unidades de hospitalización gestionadas directamente por RVI, además de opciones compartidas con otros servicios.
“La consulta clínica de RVI es un elemento imprescindible, no solo desde el punto de vista asistencial, sino también legal, ético y formativo. La normativa vigente establece que el médico que realiza un tratamiento o un procedimiento es responsable de informar al paciente y recabar el consenOmiento informado, lo que refuerza la necesidad de una consulta propia y estructurada”, ha señalado Méndez.
Méndez ha subrayado igualmente que disponer de consulta clínica es un requisito fundamental para la acreditación de unidades docentes y para la formación de residentes y Fellows, aspecto recogido en el Programa-Máster Fellow de SERVEI.
Como instrumento de gestión, el documento aboga por la introducción de modelos basados en grupos funcionales homogéneos (GFH), que facilitan una mayor visibilidad de la RVI, permiten optimizar la distribución de recursos y favorecen una gestión más eficiente y sostenible.
La Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) ha expresado su respaldo a este posicionamiento. Su presidente, José Carmelo Albillos, ha remarcado la importancia de contar con una infraestructura clínica sólida, implantar modelos de gestión adecuados y cumplir las obligaciones legales de consentimiento informado para garantizar la calidad asistencial y la viabilidad del sistema.