La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) ha reclamado la puesta en marcha de más unidades de rehabilitación vestibular y un refuerzo de la formación específica para atender a pacientes con vértigo. Esta alteración afecta cada año a alrededor del cinco por ciento de la población y, a lo largo de la vida, puede llegar a padecerla hasta cuatro de cada diez personas.
Coincidiendo con el Día Internacional del Vértigo, que se conmemora este miércoles, la SERMEF ha alertado de que “no se toma en serio” a quienes sufren esta patología, más frecuente en mujeres y cuya incidencia aumenta con la edad. Además, representa entre el tres y el cinco por ciento de las consultas en atención médica.
La médica rehabilitadora de la SERMEF formada en rehabilitación vestibular, Laura Fons, ha descrito que “se conoce como vértigo a la sensación de que nos estamos moviendo cuando no lo hacemos. Es una ilusión de movimiento que aparece al realizar movimientos de cabeza, principalmente rotatorios, pero también puede manifestarse como sensación de torcedura al caminar o de que el entorno gira, pudiendo aparecer vómitos, náuseas y malestar”.
La especialista ha aclarado asimismo la diferencia entre mareo y vértigo, señalando que el primero “es un término general de inestabilidad”, mientras que el segundo “implica un origen periférico en el aparato vestibular o central, como en el cerebelo o tronco cerebral” y “aparece cuando al sistema nervioso central le llegan señales asimétricas, creando una percepción anómala de movimiento”.
En cuanto al origen del problema, ha indicado que el vértigo central puede deberse a distintas causas, como el ictus, aunque ha subrayado que “lo más frecuente” es que tenga un origen periférico. Entre los cuadros más habituales se encuentran el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), la neuritis vestibular, la enfermedad de Menière o la migraña vestibular.
Tratamientos y nuevas tecnologías en rehabilitación vestibular
Fons ha detallado que los médicos rehabilitadores con formación en rehabilitación vestibular elaboran programas individualizados basados en ejercicios dirigidos a favorecer la plasticidad neuronal, trabajando la habituación, la adaptación y la compensación.
Según ha precisado, “incluye maniobras de reposicionamiento, ejercicios visuales, de sustitución, habituación y control postural, indicados en pacientes con alteraciones del equilibrio, especialmente crónicas, siendo imprescindible la implicación del paciente”, insistiendo en que es fundamental continuar en el domicilio el trabajo iniciado en la consulta.
Respecto a las innovaciones en este ámbito, ha resaltado la utilidad de la realidad virtual inmersiva, que “utiliza dispositivos que crean entornos tridimensionales donde el paciente realiza ejercicios en forma de juego con 'feedback' en tiempo real, permitiendo una exposición progresiva a estímulos desencadenantes en un entorno seguro”.
La experta ha remarcado que esta tecnología, que complementa a la rehabilitación convencional, facilita el seguimiento de la evolución, la personalización de las terapias y mejora la adherencia, los síntomas y el control del paciente. No obstante, ha lamentado que su uso en el Sistema Nacional de Salud siga siendo muy limitado.
“Una adecuada valoración inicial junto con un plan precoz y personalizado previene la cronificación, la pérdida de calidad de vida y comorbilidades como trastornos del ánimo, aislamiento o caídas”, ha concluido la especialista, insistiendo en la necesidad de reforzar los recursos específicos de rehabilitación vestibular.