Salud Pública recalca que el riesgo de infección por el virus Nipah en España es muy bajo pero no inexistente

La SEMPSPGS considera muy bajo el riesgo de virus Nipah en España, aunque advierte de que no es nulo y reclama reforzar la Medicina Preventiva.

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La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) sostiene que el riesgo actual de infección por el virus Nipah en España es “muy bajo”, de acuerdo con las valoraciones del Ministerio de Sanidad y de organismos europeos como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), aunque puntualiza que “no es nulo”.

“No hay casos importados ni autóctonos reportados en Europa, incluido nuestro país. Sin embargo, el riesgo no es nulo, y debemos estar preparados, tanto para ésta como para otras infecciones emergentes en las que los movimientos humanos derivados de la expansión de la globalización, con sus ventajas e inconvenientes, conllevan potencialmente una más fácil y rápida circulación de determinados agentes patógenos”, señalan en un comunicado.

Con estas consideraciones, la sociedad científica responde a las noticias difundidas recientemente sobre un brote de virus Nipah detectado en la India y Nepal, en el Estado de Bengala Occidental, próximo a Calcuta, que algunos medios han vinculado con la posibilidad de una futura pandemia.

Al hilo de estas informaciones, la SEMPSPGS incide en que el sistema sanitario español ha de ser capaz de “anticipar este tipo de amenazas y responder con rapidez”. “Nuestros profesionales, por su posición transversal en la organización y su capacidad técnica, ejercitando las competencias de nuestra especialidad, podemos contribuir a facilitar esta respuesta”, añade.

En esta línea, recuerdan que los centros que disponen de unidades de Medicina Preventiva y Salud Pública bien integradas, con vigilancia epidemiológica activa, formación continuada y participación en la toma de decisiones, identifican antes los riesgos y consiguen reducir de forma notable la magnitud de los brotes.

La SEMPSPGS subraya además que la Salud Pública y la Medicina Preventiva no se limitan a intervenir en momentos de emergencia, dado que “la prevención reduce contagios, protege a los profesionales, evita cierres de unidades y minimiza el impacto asistencial y social”. Su cometido principal, recalcan, es “anticipar, analizar y corregir” los factores que favorecen la propagación de enfermedades, asegurando la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario.

“Convertir cada brote en una lección aprendida exige ir más allá de la respuesta inmediata y reforzar de manera decidida las estructuras preventivas. Invertir en Salud Pública no es una opción, es una necesidad estratégica para evitar que situaciones como la descrita vuelvan a repetirse”, añade.

Qué se sabe del virus Nipah

El virus Nipah figura entre los patógenos zoonóticos más preocupantes para la Organización Mundial de la Salud por su elevada mortalidad, estimada entre el 40 y el 75%, y por la ausencia de vacunas autorizadas o tratamientos antivirales específicos. Su reservorio principal son los murciélagos frugívoros, pero además del salto desde estos animales a humanos, el contagio puede producirse a partir de otros animales infectados o por transmisión entre personas (gotículas respiratorias y contacto estrecho con fluidos corporales), un mecanismo especialmente relevante en brotes recientes en entornos hospitalarios o familiares.

Hasta el 26 de enero se han confirmado al menos 5 casos positivos por virus Nipah, con el foco inicial localizado en un hospital privado de Barasat, en las proximidades de Calcuta. Los dos primeros afectados fueron dos enfermeros, un hombre y una mujer que trabajaban en el centro, y posteriormente se vieron implicados otros tres profesionales sanitarios, lo que apunta a una probable transmisión nosocomial (hospitalaria, de persona a persona).

Según la información disponible, este brote ha obligado a implementar medidas excepcionales de protección, aislamiento y control, con repercusiones directas tanto para el personal sanitario como para la organización interna del hospital. “Este tipo de situaciones, aunque generan una lógica alarma social, responden a mecanismos de transmisión y a factores de riesgo bien conocidos y descritos desde el punto de vista epidemiológico”, señala la sociedad.

No obstante, indica que “el brote parece contenido y limitado, no hay datos de momento de difusión comunitaria”; si bien la detección precoz en trabajadores sanitarios “es una señal de alerta” que obedece a una combinación de factores: detección tardía de los primeros casos, falta de vigilancia epidemiologica real, infravaloración inicial del riesgo biológico, presión asistencial elevada, interrupciones en los circuitos seguros o fallos en la aplicación homogénea de las medidas preventivas.