Sanidad desmonta el mito del callo solar y alerta del grave riesgo de tomar el sol sin protección

Sanidad niega el mito del callo solar y advierte de que tomar el sol sin protección causa daño acumulativo y eleva el riesgo de cáncer de piel.

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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, ha negado que exista el llamado 'callo solar', al que define como un "falso y peligroso mito" que atribuye a la piel una supuesta capacidad de resistencia frente al sol. El organismo recalca que la evidencia científica confirma que exponerse al sol sin protección implica un "riesgo grave para la salud".

La AEMPS ha desmentido los mensajes que se difunden, especialmente en redes sociales, según los cuales la piel podría "acostumbrarse" o desarrollar de forma natural una barrera eficaz y segura frente a la radiación ultravioleta (UV) mediante exposiciones solares progresivas.

El organismo aclara que el bronceado y el aparente engrosamiento de la piel tras estas exposiciones constituyen, en realidad, respuestas biológicas al daño provocado por la radiación, y no sistemas de defensa fiables ni suficientes frente al sol.

En este sentido, subraya que está claramente demostrado que la exposición solar sin protección ocasiona un daño acumulativo, que incluye alteraciones en el ADN de las células, fotoenvejecimiento prematuro y un incremento notable de la probabilidad de desarrollar cáncer de piel, entre ellos el melanoma. "La piel no desarrolla memoria protectora frente al sol; por el contrario, cada exposición sin protección añade daño acumulado", ha aseverado.

Además, advierte de que esta práctica alimenta una falsa sensación de seguridad y favorece conductas de exposición prolongada e intensa, especialmente peligrosas durante la infancia y la adolescencia, etapas en las que el daño solar resulta más determinante a largo plazo.

Recomendaciones para una correcta protección solar

La AEMPS insiste en la necesidad de seguir las pautas oficiales de fotoprotección, entre las que se encuentra evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, es decir, entre las 12 y las 16 horas, así como utilizar productos de protección solar adecuados.

En relación con estos productos, recuerda que los fotoprotectores deben cubrir tanto la radiación UVA como la UVB, y que es fundamental escoger el factor de protección solar en función del fototipo de piel y de las condiciones de exposición. "Es importante destacar que los fototipos más oscuros, así como la piel aparentemente acostumbrada al sol, deben fotoprotegerse igualmente para evitar los efectos negativos de la exposición solar directa", ha añadido.

Sobre su uso correcto, la AEMPS recalca que el protector solar ha de aplicarse en cantidad suficiente y reaplicarse con la frecuencia recomendada, en especial después del baño, la sudoración intensa o el secado con toalla. Paralelamente, aconseja recurrir a barreras físicas de protección, como ropa adecuada, sombreros de ala ancha y gafas de sol homologadas.

Finalmente, el organismo pone el foco en los menores y llama a extremar las medidas de protección, evitando la exposición directa al sol en niños menores de tres años y cubriendo con especial cuidado las zonas más sensibles de su piel.