Sanidad presentará en el próximo CISNS un protocolo común para mejorar el abordaje de la enfermedad renal crónica

Sanidad llevará al CISNS un protocolo común frente a la enfermedad renal crónica para potenciar la detección precoz y mejorar la atención en todo el SNS.

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La ministra de Sanidad, Mónica García, en el Acto Institucional del Día Mundial del Riñón 2026. Eduardo Parra - Europa Press

La ministra de Sanidad, Mónica García, en el Acto Institucional del Día Mundial del Riñón 2026. Eduardo Parra - Europa Press

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La ministra de Sanidad, Mónica García, ha avanzado este jueves que su departamento llevará al siguiente Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) un documento marco para el abordaje homogéneo de la enfermedad renal crónica (ERC), con la finalidad de reforzar su detección temprana en todo el territorio.

Tal y como ha detallado García, el texto recoge pautas compartidas para el diagnóstico precoz desde la Atención Primaria, junto con criterios para identificar a las personas con mayor riesgo y perfilar grupos que permitan localizar la enfermedad en fases iniciales.

“Es una oportunidad muy importante para coordinar la acción de todas las comunidades autónomas y reforzar el papel de la Atención Primaria, como puerta de entrada para poder identificar de manera temprana la enfermedad renal crónica y empezar a tratarla cuanto antes”, ha afirmado la ministra durante un acto institucional con motivo del Día Mundial del Riñón 2026 celebrado en la sede del Ministerio.

En este marco, García ha indicado que la aprobación del documento facilitaría que el Sistema Nacional de Salud incorpore de forma sistemática la medición anual del filtrado glomerular y de la albúmina en orina en los pacientes catalogados como de mayor riesgo.

“Son dos pruebas muy sencillas y de bajo coste, pero con un enorme impacto en la prevención y en los pacientes que pueden desarrollar una enfermedad renal crónica”, ha remarcado, subrayando que un diagnóstico a tiempo abre la puerta a “intervenir antes” y “evitar la progresión hacia fases más avanzadas”.

Por otro lado, la subdirectora general de Calidad Asistencial del Ministerio de Sanidad, María del Rosario Fernández, ha precisado que en la redacción del documento han colaborado sociedades científicas, asociaciones de pacientes y varias comunidades autónomas.

De acuerdo con Fernández, el objetivo es adelantar la detección, optimizar la derivación de casos y garantizar una atención más completa y segura. “Se organiza en cuatro grandes bloques: diagnóstico precoz y cribado en población de riesgo; derivación y continuidad asistencial; manejo integral del paciente con ERC, y autocuidado y toma de decisiones compartidas”, ha explicado.

Asimismo, ha añadido que el texto contempla un apartado específico para evaluar indicadores comunes en todo el Sistema Nacional de Salud (SNS). “Hay un quinto punto que aborda indicadores nacionales y define estándares comunes sobre cribado, confirmación diagnóstica, derivación, uso de nefroprotectores y reducción combinada del riesgo”, ha señalado.

“Este documento representa un paso firme hacia un modelo que detecta antes, coordina mejor y sitúa a las personas en el centro”, ha concluido Fernández.

“LA ERC ES UNA PADEMIA”

La secretaria de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), María Jesús Puchades, ha advertido de la magnitud del problema al afirmar que “la enfermedad renal crónica es ya una pandemia”. “Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud publicó el pasado 23 de mayo una resolución en la que insta y se compromete al fortalecimiento de la lucha para la prevención y el control de la enfermedad renal”, ha destacado.

En esta línea, ha recordado que casi 800 millones de personas en el mundo padecen actualmente enfermedad renal crónica, que uno de cada diez españoles la sufre y que se ha convertido en la novena causa de muerte a escala global.

“En el mundo se produce una muerte cada 20 segundos, y el escenario para 2050 prevé que la enfermedad renal crónica aumente a un ritmo exponencial. Tenemos que ponernos a trabajar en ello”, ha insistido.

Puchades ha calificado el modelo vigente de abordaje de la enfermedad como “obsoleto”. “La detección precoz es insuficiente. Los pacientes aún llegan tarde al sistema de salud y existe una fuerte dependencia de la hemodiálisis en centros”, ha lamentado.

En este sentido, ha puesto en valor algunos avances, como la inclusión de la enfermedad renal crónica en el Plan de Abordaje a la Cronicidad para el periodo 2025-2028 por parte del Ministerio de Sanidad.

“Debemos luchar por un modelo sostenible de abordaje, considerando el trasplante y la diálisis peritoneal como principales opciones en el tratamiento renal sustitutivo. Pero, sin lugar a dudas, la detección precoz sigue siendo la mejor estrategia de abordaje para evitar llegar a la diálisis”, ha recalcado.

El trasplante, clave para disminuir la mortalidad

Posteriormente, la responsable del trasplante renal de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Almudena Escribá, ha incidido en que el trasplante constituye la “mejor opción” para reducir la mortalidad ligada a la enfermedad renal crónica.

Para sostener esta afirmación, ha aludido a un trabajo publicado en la revista ‘The Lancet’ que examina datos de 203 países. De acuerdo con este análisis, la diálisis en solitario no ofrece una protección suficiente frente a la mortalidad, mientras que el trasplante renal se relaciona con una disminución notable del riesgo de fallecimiento.

Escribá ha recordado además que España lidera el ranking mundial en número de trasplantes renales, con cerca de 4.000 intervenciones anuales.